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La
Confesión de Fe de Londres de 1689
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Las
Santas Escrituras son la única toda suficiente, segura e
infalible regla de conocimiento, fe y obediencia salvadoras (2
Ti. 3.15-17; Is. 8.20; Lc. 16.29, 31; Ef. 2.20)
Aunque la luz de la naturaleza y las obras de creación y
de providencia manifiestan la bondad, sabiduría y poder de
Dios, de tal manera que los hombres quedan sin excusa, sin embargo,
no son suficientes para dar aquel conocimiento de Dios y de su voluntad
que es necesario para la salvación; (Ro.
1.19-21; Rom. 2.14-15; Sal. 19.1-3) por lo que le agradó
al Señor, en varios tiempos y de diversas maneras rvelarse
a sí mismo y declarar su voluntad a su Iglesia, (He.
1.1) y además para conservar y propagar mejor la verdad
y para el mayor consuelo y establecimiento de la Iglesia contra
la corrupción de la carne y la malicia de Satanás
y del mundo, le agradó dejar esa revelación por escrito,
por todo lo cual las Santas Escrituras son muy necesarias, y tanto
más cuanto que han cesado ya los modos anteriores por los
cuales Dios reveló su voluntad a su iglesia (Pr.
22.19-21; Ro. 15.4; 2 P 1.19-20)
1.
2
Ti. 3.15-17;
15 y que desde la niñez has
sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio
para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.
16 Toda la Escritura es inspirada
por Dios, y útil para enseñar, para redargüir,
para corregir, para instruir en justicia, 17
a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado
para toda buena obra.
Is. 8.20¡A la ley y
al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les
ha amanecido.
Lc. 16.29 Y
Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.
Lc. 16.31
Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés
y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno
se levantare de los muertos.
Ef. 2.20 edificados sobre
el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal
piedra del ángulo Jesucristo mismo,
Ro.
1.19-21
19 porque lo que de Dios se conoce
les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 20
Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad,
se hacen claramente visibles desde la creación del mundo,
siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no
tienen excusa. 21 Pues habiendo conocido
a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias,
sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón
fue entenebrecido.
Rom. 2.14-15 14
Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza
lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley
para sí mismos, 15 mostrando
la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su
conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,
Sal. 19.1-3 1
Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. 2
Un día emite palabra a otro día,
Y una noche a otra noche declara sabiduría. 3
No hay lenguaje, ni palabras,
Ni es oída su voz.
He.
1.1
En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de
todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar,
Pr.
22.19-21
19 Para que tu confianza sea en Jehová,
Te las he hecho saber hoy a ti también. 20
¿No te he escrito tres veces En consejos y en ciencia,
21 Para hacerte saber la certidumbre
de las palabras de verdad, A fin de que vuelvas a llevar palabras
de verdad a los que te enviaron?
Ro. 15.4 Porque las cosas
que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron,
a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras,
tengamos esperanza.
2 P 1.19-20 19 Tenemos también
la palabra profética más segura, a la cual hacéis
bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar
oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana
salga en vuestros corazones; 20 entendiendo
primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de
interpretación privada,
- Bajo
el título de las Santas Escrituras o la palabra de Dios
escrita, se contienen todos los libros del Antiguo y Nuevo Testamento,
y los cuale son como sigue:
Todos
estos fueron dados por inspiración de Dios para que sean la
regla de fe y vida (2 Ti. 3.16)
2.
2
Ti. 3.16 6 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y
útil para enseñar, para redargüir, para corregir,
para instruir en justicia,
- Los
libros comúnmente titulados Apócrifos, por no ser de
inspiración divina, no deben formar parte del canon de las
Santas Escrituras, y por lo tanto no son de autoridad para la Iglesia
de Dios, ni deben aceptarse ni usarse sino de la misma manera que
otros escritos humanos (Lc. 24.27, 44; Ro. 3.2)
3.
Lc.
24.27 Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por
todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que
de él decían.
Lc. 24.44 Y les dijo: Estas
son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros:
que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito
de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los
salmos.
Rm.
3.2 Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que
les ha sido confiada la palabra de Dios.
- La autoridad
de las Santas Escrituras, por la que ellas deben ser creídas
y obedecidas, no depende del testimonio de ningún hombre o
iglesia, sino enteramente del de Dios (quien en sí mismo es
la verdad), el autor de ellas; y deben ser creídas porque son
la palabra de Dios (2 P. 1.19-21; 2 Ti.3.16;
1 Ts. 2.13; 1Jn. 5.9)
4.
2
P. 1.19-21 19 Tenemos también la palabra profética
más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos
como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día
esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;20
entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura
es de interpretación privada, 21
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana,
sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por
el Espíritu Santo.
2 Ti.3.16 Toda la Escritura es inspirada por Dios,
y útil para enseñar, para redargüir, para corregir,
para instruir en justicia,
1 Ts. 2.13 Por lo cual también nosotros sin
cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra
de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra
de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios,
la cual actúa en vosotros los creyentes.
1Jn. 5.9 Si recibimos el testimonio de los hombres,
mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio con
que Dios ha testificado acerca de su Hijo.
- El testimonio
de la Iglesia puede movernos a inducirnos a tener para las Santas
Escrituras una estimación alta y reverencial; a la vez el carácter
celestial del contenido de la Biblia, la eficacia de su doctrina,
la majestad de su estilo, la armonía de todas sus partes, el
fin que se propone alcanzar en todo el libro (que es el de dar toda
gloria a Dios), el claro descubrimiento que hace del único
modo por el cual puede alcanzar la salvación el hombre, la
multitud incomparable de otras de sus excelencias y su entera perfección,
son todos argumentos por los cuales la Biblia demuestra abundantemente
que es la palabra de Dios. Sin embargo, nuestra persuasión
y completa seguridad de que su verdad es infalible y su autoridad
divina, provienen de la obra del Espíritu Santo, quien da testimonio
a nuestro corazón con la palabra divina y por medio de ella.
(Jn. 16.13-14; 1 Co. 2.10-12; 1Jn 2.20,27)
5
Jn.
16.13-14 13 Pero cuando venga
el Espíritu de verdad, él os guiará a toda
la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que
hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas
que habrán de venir. 14
El me glorificará; porque tomará de lo mío,
y os lo hará saber.
1 Co. 2.10-12 10 Pero Dios nos las reveló a nosotros
por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña,
aun lo profundo de Dios. 11 Porque
¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino
el espíritu del hombre que está en él? Así
tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu
de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido
el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene
de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,
1 Jn 2.20 Pero vosotros tenéis
la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
1 Jn 2.27 Pero la unción que vosotros recibisteis
de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad
de que nadie os enseñe; así como la unción
misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es
mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en
él.
- Todo
el consejo de Dios tocante a todas las cosas necesarias para su propia
gloria y para la salvación, la fe y la vida del hombre, está
expresamente expuesto o implícitamente revelado en las Escrituras
y, a esta revelación de su voluntad, nada será añadido,
ni por nuevas revelaciones del Espíritu, ni por las tradiciones
de los hombres (2 Ti. 3.15-17; Ga. 1.8-9)
Sin embargo, confesamos que la iluminación interna del Espíritu
de Dios es necesaria para que las cosas reveladas en la palabra se
entiendan de una manera salvadora, (Jn.6.45;
1 Co. 2.9-12) y que hay algunas circunstancias tocante al culto
de Dios y al gobierno de la iglesia, comunes a las acciones y sociedades
humanas, que deben arreglarse conforme a la luz de la naturaleza y
de la prudencia cristiana, pero guardándose siempre las reglas
generales de la palabra (1 Co. 11.13-14; 1 Co.
14.26,40)
6
2 Ti.
3.15-17 15 y que desde la niñez has sabido
las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la
salvación por la fe que es en Cristo Jesús.
2Ti 3:16 Toda la Escritura es
inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir,
para corregir, para instruir en justicia,
2Ti 3:17 a fin de que el hombre
de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
Ga.
1.8-9 8 Mas si aun nosotros,
o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente
del que os hemos anunciado, sea anatema. 9
Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno
os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea
anatema.
Jn.6.45
Escrito está en los profetas:
Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo
aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene
a mí.
1
Co. 2.9-12 9 Antes bien, como
está escrito:
Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,
Ni han subido en corazón de hombre,
Son las que Dios ha preparado para los que le aman. 10
Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu;
porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo
de Dios. 11 Porque ¿quién
de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu
del hombre que está en él? Así tampoco nadie
conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu
del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que
sepamos lo que Dios nos ha concedido,
1
Co. 11.13-14 13
Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore
a Dios sin cubrirse la cabeza? 14 La
naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le
es deshonroso dejarse crecer el cabello?
1
Co. 14.26,40 26 ¿Qué
hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros
tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación,
tiene interpretación. Hágase todo para edificación.
40 pero hágase todo decentemente
y con orden.
- Las
cosas contenidas en las escrituras, no son todas igualmente claras
ni se entienden con la misma facilidad por todos;
(2 Pe.3.16) sin embargo, las cosas que necesariamente deben
saberse, creerse y guardarse para conseguir la salvación, se
proponen y se declaran en uno y otro lugar de las Escrituras, de tal
manera que no sólo los eruditos, sino aún los que no
lo son, pueden adquierir un conocimiento suficiente de tales cosas
por el debido uso de los medios ordinarios (Sal.
19.7; Sal. 119.130)
7
2 Pe.3.16 casi en todas sus epístolas, hablando
en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles
de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como
también las otras Escrituras, para su propia perdición.
Sal.
19.7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte
el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
Sal. 119.130 La exposición
de tus palabras alumbra;
Hace entender a los simples.
- El Antiguo
Testamento se escribió en hebreo (que era el idioma común
del pueblo de Dios antiguamente) (Ro. 3.2)
y el Nuevo Testamento lo es en griego (que en el tiempo en que fue
escrito era el idioma más conocido entre las naciones), porque
en aquellas lenguas fueron inspirados directamente por Dios, y guardados
puros en todos los siglos por su cuidado y providencia especiales.
Por esta razón debe apelarse finalmente a los originales en
estos idiomas en toda controversia (Is. 8.20)
Como estos idiomas originales no se conocen por todo el pueblo de
Dios, el cual tiene el derecho de poseer las Escrituras y tiene gran
interés en ellas, a las que según el mandamiento debe
leer (Hech. 15.15) y escudriñar
(Jn.5.39) en el temor de Dios, se sigue
que la Biblia debe traducirse a la lengua vulgar de toda nación
a donde sea llevada, (1Co.14.6,9,11,12,24,28)
para que morando abundantemente la palabra de Dios en todos, puedan
adorarle de una manera aceptable y para que por la paciencia y consolación
de las Escrituras tengan esperanza. (Col. 3.16;
Ro.15.4)
8
Ro.
3.2 Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente,
que les ha sido confiada la palabra de Dios.
Is. 8.20 ¡A la ley y al testimonio!
Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.
Hech. 15.15 Y con esto concuerdan
las palabras de los profetas, como está escrito:
Jn.5.39 Escudriñad
las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis
la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;
1Co.14.6,9,11,12,24,28 6
Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿qué
os aprovechará, si no os hablare con revelación, o con
ciencia, o con profecía, o con doctrina? 9
Así también vosotros, si por la lengua no diereis palabra
bien comprensible, ¿cómo se entenderá lo que
decís? Porque hablaréis al aire. 11
Pero si yo ignoro el valor de las palabras, seré como extranjero
para el que habla, y el que habla será como extranjero para
mí. 12 Así también
vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar
en ellos para edificación de la iglesia. 24
Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o
indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; 28
Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí
mismo y para Dios.
Col. 3.16 La palabra de Cristo more
en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos
unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros
corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
Ro.15.4 Porque las cosas que se escribieron antes, para
nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia
y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.
- La regla
infalible para interpretar la Biblia, es la Biblia misma, y por tanto,
cuando hay dificultad respecto al sentido verdadero y pleno de un
pasaje cualquiera (cuyo significado no es múltiple, sino uno
solo), éste se puede buscar y establecer por otros pasajes
que hablan con más claridad del asunto (2
P. 1.20-21; Hch. 15.15-16)
9
2
P. 1.20-21 20 entendiendo primero esto, que ninguna
profecía de la Escritura es de interpretación privada,
21 porque nunca la profecía fue traída
por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron
siendo inspirados por el Espíritu Santo.
Hch. 15.15-16 15 Y
con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está
escrito: 16 Después de esto volveré
Y reedificaré el tabernáculo de David, que está
caído;
Y repararé sus ruinas,
Y lo volveré a levantar
- El Juez
Supremo por el cual deben decidirse todas las controversias religiosas,
todos los decretos de los concilios, las opiniones de los hombres
antiguos, las doctrinas de hombres y de espíritus privados,
y en cuya sentencia debemos descansar, no es ningún otro más
que el veredicto bíblico dado por el Espíritu Santo.
En tal veredicto descansa la fe. (Mt. 22.29-32;
Ef. 2.20; Hech. 28.23)
10
Mt.
22.29-32 29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo:
Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.30
Porque en la resurrección ni se casarán
ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles
de Dios en el cielo. 31 Pero respecto
a la resurrección de los muertos, ¿no habéis
leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo:
32 Yo soy el Dios de Abraham, el Dios
de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.
Ef. 2.20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles
y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo
mismo,
Hech. 28.23 Y habiéndole
señalado un día, vinieron a él muchos a la posada,
a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde
la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de
Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.
Textos
tomados de:
La
Confesión de Fe de Londres de 1689
La
Confesión Bautista
1689 a 1989
Edición de Aniversario
300 Años
Publicada por
Iglesia Bautista Bereana
Río Piedras, Puerto Rico
Las
citas son tomadas de:
La
Santa Biblia
Reina-Valera (1960)
e-Sword
Versión 7.6.1
Copyright 200-2005
Rick Meyers
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La
Doctrina de Dios
El Cristianismo
es la religión de un libro. Sin este Libro el Cristianismo no
puede ser perpetuado. Donde quiera que este libro no se ha encontrado,
tampoco hay evidencias de ningún creyente. La salvación
es a través de la fe en Jesucristo, y la gente no puede creer
en Aquel de quien ellos no han oído (Rom.
10.14). Y nosotros dependemos completamente de este libro para
saber acerca de Cristo Jesús. Este libro es la Biblia y es la
Palabra de Dios para nosotros hoy en día. Borre las enseñanzas
de la Biblia del pensamiento humano y pronto el cristianismo pasará
al olvido. La Biblia es un libro infalible, suficiente y autoritativo
en todos los asuntos de fe y práctica religiosa (2Tim.
3.16-17)
"¡Tráiganme el libro!" clamó Sir Walter
Scott en su lecho de muerte, "¿Cuál libro?"
se le preguntó. Y este genio del pueblo escocés replicó;
"Hay solo un Libro; tráiganme la Biblia!" Cuando se
le preguntó a la reina Victoria el secreto de la grandeza de
Inglaterra, ella tomó una copia de las Escrituras y dejo: "Este
libro explica el poder de Gran Bretaña".
Rom.
10.14 ¿Cómo,
pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y
cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y
cómo oirán sin haber quien les predique?
2Tim.
3.16-17 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil
para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir
en justicia, 17 a fin de que el hombre
de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
La Escritura
contra la tradición
La palabra
para Escritura en el griego es "graphe" y significa "un
escrito" o "algo escrito". La expresión "santas
escrituras" ocurre solo una vez en el Nuevo Testamento (Rom
1.2), pero donde quiera que las Escrituras son referidas, significan
un escrito Divino. La referencia usual es a los escritos del Antiguo
Testamento, pero Pedro habla de las epístolas de Pablo como Escritura
(2Pe. 3.16)
Las Escrituras de los días de nuestro Señor Jesucristo
fueron los escritos del Antiguo Testamento. La Biblia de aquel tiempo
fue la Septuaginta, que era la versión griega del Antiguo Testamento
hebreo. Para nuestro Señor y los apóstoles el Antiguo
Testamento era la Palabra de Dios. Este fue el libro que Cristo desafió
a los judíos a que escudriñaran (Jn.
5.39). Este fue el libro al que se refirió cuando dijo
la "Escritura no puede ser quebrantada" (Jn.
10.35). Este fue el libro que los creyentes de Berea escudriñaban
para saber si lo que Pablo predicaba era verdad.
Nuestro Salvador levantó el cargo de que "las tradiciones
de los hombres" eran contrarias a las Escrituras. Las Escrituras
fueron los escritos verbalmente inspirados de Dios; las tradiciones
de los hombres fueron las enseñanzas pasadas de mano en mano
de los líderes judíos. Cuando los líderes religiosos
escribas y fariseos acusaron a Jesús de que sus discípulos
transgredían "la tradición de los ancianos",
el les contestó con esta pregunta: "¿Por qué
también vosotros traspasáis el mandamiento de Dios por
vuestra tradición?" (Mateo 15.2-3).
Antes de que Saulo de Tarso fuera un creyente en Cristo Jesús,
se dice que él era "mas celador que todos de las tradiciones
de mis padres" (Gálatas 1:14).
Pero cuando él llegó a se un creyente, entonces renunció
a las tradiciones y se volvió a las Escrituras. Hoy en día
existen muchas tradiciones a las cuales se necesita renunciar, cosas
que han sido transmitidas de generación en generación,
pero que son contrarias a las Escrituras.
Rom
1.2 Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican
tales cosas es según verdad.
2Pe.
3.16 casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de
estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender,
las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también
las otras Escrituras, para su propia perdición.
Jn.
5.39 Escudriñad
las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis
la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;
Jn.
10.35 Si
llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y
la Escritura no puede ser quebrantada),
Mateo
15.2-3 2 ¿Por qué
tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos?
Porque no se lavan las manos cuando comen pan.
3 Respondiendo él, les dijo: ¿Por
qué también vosotros quebrantáis el mandamiento
de Dios por vuestra tradición?
Gálatas
1:14 y en el judaísmo
aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación,
siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres.
La Revelación
y la Inspiración
Estas dos
palabras no deben de ser confundidas. Cuando la Palabra de Dios vino
a los profetas; esto fue revelación. La inspiración es
el método por el cual la palabra vino a nosotros a través
de ellos. Es por la inspiración que la revelación a ellos
llegó a ser una revelación para nosotros. Sin la inspiración
nosotros no hubiéramos tenido revelación, porque la Palabra
de Dios no viene ahora como vino a los hombres de la antigüedad.
Esta inspiración nos ha dado una revelación escrita. La
Palabra de Dios que tenemos hoy en día está en la forma
de un libro, la Biblia.
"Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar,
para redargüir, para corregir, para instituir en justicia"
(2 Timoteo 3.16). La inspiración
se refiere a las palabras; las palabras de la Escritura provienen de
Dios, fueron inspiradas por Dios. No es nuestro propósito entrar
en las controversias sobre las teorías de la inspiración,
solamente señalar que nosotros creemos en la inspiración
verbal de las Escrituras, lo cual significa que las mismas palabras
fueron seleccionadas por Dios, y que los hombres hablaron como lo hicieron,
siendo guiados en todo el proceso por el Espíritu Santo. Ellos
no estaban dando conceptos o ideas de la verdad, sino que estaban dando
palabras de verdad y eran dirigidos por el Espíritu a poner estas
palabras de verdad en la Escritura.
El elemento humano en la producción de la Biblia es enteramente
reconocido. La Biblia vino a nosotros a través de la agencia
humana, pero no le fue permitido al elemento humano aventurar la exactitud
o infalibilidad de este libro. la Biblia es exacta e infalible como
si Dios la hubiera escrito por El mismo, sin la agencia humana. "Porque
la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad
humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del
Espíritu Santo (2 Pedro 1.21)
"Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro
tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días
nos ha hablado por el Hijo..." (Hebreos
1.1-2). El Antiguo Testamento es el registro divino de lo que
Dios dijo en diferentes tiempos y en diferentes circunstancias a Israel
a través de los profetas. El Nuevo Testamento es el registro
divino de Dios hablando en el Hijo. La comparación entre los
profetas y Cristo está apuntando un contraste. Dios estaba usando
a los profetas para dar Su Palabra a Israel; pero en Cristo era Dios
mismo quien estaba hablando. Los profetas fueron muchos, el Hijo es
uno. Los profetas eran siervos, el Hijo es el Señor. Los profetas
fueron temporales, el Hijo permanece para siempre. Los profetas hablaron
la palabra, Cristo es la Palabra.
La Biblia está editada en dos partes comúnmente llamadas
el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. ellos no son dos, sino
un solo libro. El antiguo Testamento es el Nuevo enrollado; El Nuevo
Testamento es el Antiguo desenvuelto. En el Antiguo Testamento el Nuevo
está oculto; en el Nuevo Testamento el Antiguo es revelado. El
Antiguo es patente en el Nuevo; El Nuevo es latente en el Antiguo. El
Antiguo es predicción; el Nuevo es cumplimiento. Los dos Testamentos
tienen el mismo Autor: Dios; ambos tienen el mismo objeto: Cristo. El
hilo carmesí corre a través de toda la Biblia. Usted puede
comenzar desde cualquier lugar y predicar a Jesús. En ambos Testamentos
está registrado lo que el Señor dijo "...En la cabecera
del libro está escrito de mi..." (Sal.
40.7; Heb. 10.7) Y en Apocalipsis 19.10 dice que el testimonio
de Jesús es el Espíritu de la profecía. Martín
Lutero, pintorescamente, comparaba los dos Testamentos con los dos hombres
que traían la rama con el racimo de uva proveniente de la tierra
prometida. Ambos estaban cargando el mismo fruto; el que iba al frente
no lo veía, pero sabía lo que estaba cargando. El otro
veía ambas cosas, el fruto y el hombre que estaba ayudándole.
Los profetas que vinieron antes de Jesús testifican de El, aunque
no lo podían ver; y nosotros, quienes vivimos desde que El vino,
podemos verles a ambos, a Cristo y a los profetas.
Argumentos de que la Biblia es la Palabra de Dios
1.
Hay
una presunción en su favor. El hombre necesita una revelación de Dios y
si la Biblia no es esta revelación, entonces no tenemos ninguna.
Ciertamente hay los libros sagrados de otras religiones, pero son como
los dioses de que ellos testifican, y no son obviamente la revelación
del verdadero y viviente Dios. El hombre necesita la clase de
revelación que tenemos en la Biblia. Hay una revelación de Dios en la
naturaleza, pero esta revelación es insuficiente; no abarca todos los
aspectos necesarios. La naturaleza revela Su eterno poder y divinidad,
pero no tiene nada que decir acerca de sus cualidades morales. La
naturaleza nos dice que hay un Dios, pero no nos dice cómo El es. Un
salvaje en una lejana isla apartada de la civilización, encontrando un
reloj, pudiera llegar a la conclusión de que este fue hecho por un
hombre, pero el no podría, a través de examinar el reloj, aprender nada
acerca del carácter del fabricante. Y de la misma manera, un hombre no
puede aprender acerca del carácter de su Creador a través del estudio de
la Geología, la Biología, y la Astronomía. La Biblia no hace ningún
esfuerzo para probar la existencia de Dios, pero va muy lejos'
diciéndonos acerca de cómo Dios es. En la Escritura Dios es revelado en
Su modo de existencia y en Sus muchas perfecciones morales.
El hombre está en tinieblas acerca de sí mismo. Necesita una revelación
escrita que le diga lo que él es, de dónde vino y cuál es su destino. LA
Biblia responde a toda cuestión respecto al bienestar eterno del alma
humaría. Fila convence a todo hombre de pecado y le dice cómo puede ser
salvo. Sí, hay una presunción en favor de la Biblia. El hombre necesita
una revelación; Dios es capa?, de darla, y la Biblia es precisamente la
clase de revelación que el hombre necesita. La Biblia satisface la sed
del alma.
2.
La Biblia reclama ser la Palabra de Dios. Si la Biblia no es lo que
pretende ser, entonces es un mal libro. Es completamente inconsistente
exaltar la Biblia como un buen libro, y al mismo tiempo negar su
infalibilidad. A través de toda la Biblia corre la expresión "Así dice
el Señor". Esta expresión u otras equivalentes son usadas como 2000
veces en el Antiguo Testamento.
3.
El testimonio de Cristo es un argumento de la autenticidad de la Biblia.
El Antiguo Testamento estaba en existencia es Sus días, y Cristo lo
aceptaba y lo citaba como la Palabra de Dios. El mismo libro de
Deuteronomio, frecuentemente el más atacado por los críticos, era el
libro del cual Cristo citó varias veces cuando fue tentado por Satanás
en el desierto.
(Vea Deut. 8:3; 6:16; 6:13 y compárelo con Lucas 4:4-12.)
Deut. 8:3
Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida
que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte
saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de
la boca de Jehová vivirá el hombre.;
6:16 No tentaréis a Jehová vuestro Dios, como lo tentasteis en
Masah.;
6:13 A
Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre jurarás.
Lucas 4:4
Jesús, respondiéndole, dijo:
Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de
toda palabra de Dios.
5 Y le
llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los
reinos de la tierra.
6 Y le
dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos;
porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.
7 Si tú
postrado me adorares, todos serán tuyos.
8
Respondiendo Jesús, le dijo:
Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios
adorarás, y a él solo servirás.
9 Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del
templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo;
10 porque
escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden;
11 y,
En las manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra.
12
Respondiendo Jesús, le dijo:
Dicho
está: No tentarás al Señor tu Dios.
4.
La Biblia es única y esta unicidad testifica su origen divino. La Biblia
es diferente de cualquier otro libro. Beber de esta fuente de verdad es
"saborear la diferencia". La Biblia es única en su enseñanza acerca de
Dios, acerca de la creación, acerca del hombre, acerca del pecado y
acerca de la salvación. Se ha dicho que el hombre no hubiera escrito un
libro como este, si él pudiera. Cualquier hombre honesto, que conozca
suficiente acerca de la Biblia, admitirá rápidamente que no es posible
que la Biblia sea una producción humana.
5.
La franqueza con la que este libro trata con sus héroes y sus autores,
nos da una abundante evidencia de que es la Palabra de Dios. Los
biógrafos humanos solamente pintan el mejor y más brillante lado de la
vida de los hombres. Ellos exaltan sus virtudes y alaban sus logros,
pero dicen muy poco o nada acerca de sus puntos débiles. Pero el
carácter de los hombres de la Biblia es puesto en el color de la verdad.
La Biblia no los blanquea o quita sus manchas.
6.
La maravillosa unidad de la Biblia es un fuerte argumento de su
inspiración divina. Este es un milagro en sí mismo. Escrita en dos
continentes y en tres idiomas, su composición y compilación se extiende
a lo largo del lento avance de dieciséis siglos, teniendo cerca de
cuarenta diferentes autores; parte de ella fue escrita en tiendas, en
palacios, en calabozos, en ciudades y desiertos; partes fueron escritas
en medio del peligro y partes en temporadas de gozo extático; entre sus
escritores hubo jueces, sacerdotes, reyes, profetas, primeros ministros,
pastores, escribas, soldados, médicos y pescadores; y aún todavía
considerando estas circunstancias, condiciones e instrumentos tan
variados, la Biblia sigue siendo un Libro. Lo reúne y conjunta todo en
un solo Libro. Existe afinidad de una parte con las otras. Entre más que
esta verdad es considerada, más sorprendente resulta ser la Biblia.
"Imagine cuarenta personas de diferentes nacionalidades, poseyendo ellos
varios grados de cultura musical, visitando el órgano de alguna gran
catedral entre largos intervalos de tiempo unos de otros y sin
confabulación alguna, tocando sesenta y seis notas diferentes, las
cuales al ser combinadas resultan en el más grande oratorio jamás
escuchado: ¿No mostraría esto que detrás de esos cuarenta diferentes
hombres habría una mente dirigiendo todo, o un gran Tono-Maestro? Como
cuando escuchamos a una gran orquesta con su inmensa variedad de
instrumentos, tocando diferentes partituras, pero produciendo una
melodía armónica, nos damos cuenta de que detrás de estos músicos está
la personalidad y el genio de un gran compositor. Así también cuando
entramos al salón de la academia divina y escuchamos los coros
celestiales cantando el Canto de la Redención, todos en perfecto acorde
y unísono, sabernos que es Dios mismo quien ha escrito la música y ha
puesto esta canción en sus labios" (A. W. Pinla).
7.
Las profecías cumplidas dan testimonio del origen divino de la Biblia.
La profecía es la predicción de eventos antes de que estos sucedan. Esta
es la prueba de ácido de la revelación divina. Un reclamo de la profecía
cumplida es hecho a través de toda la Biblia
(Vea Deut.18:22; Isa.41:21-23; 2Pe.1:19-21).
Los hombres pueden hacer algunas predicciones generales acerca del
futuro, pero la Biblia condene cientos de profecías, las cuales han
tenido un cumplimiento literal, cientos de años después de que fueron
escritas.
Deut.18:22
si el profeta hablare
en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere,
es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal
profeta; no tengas temor de él.
Isa.41:21
Alegad por vuestra causa, dice Jehová; presentad vuestras pruebas,
dice el Rey de Jacob.
22
Traigan, anúnciennos lo que ha de venir; dígannos lo que ha pasado
desde el principio, y pondremos nuestro corazón en ello; sepamos
también su postrimería, y hacednos entender lo que ha de venir.
23 Dadnos
nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois
dioses; o a lo menos haced bien, o mal, para que tengamos qué
contar, y juntamente nos maravillemos.
2Pe.1:19
Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien
en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta
que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros
corazones;
20
entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de
interpretación privada,
21 porque
nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos
hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
a.
Profecías
acerca de Cristo. Cristo es el gran objeto de la profecía
(Ap.l9:10; Heb.1O:7).
Miqueas predijo el lugar de su nacimiento
(Mi. 5:2).
Isaías dijo que su madre sería una virgen
(Isa. 7:14).
Tenemos muchas cosas predichas acerca de su muerte en el Salmo 22 y en
Isaías 53. Y también en el
Salmo 16:10
se predice su resurrección.
Ap.l9:10
Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo
hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el
testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el
espíritu de la profecía.
Heb.1O:7
Entonces dije: He
aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del
libro está escrito de mí.
Mi. 5:2
Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá,
de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde
el principio, desde los días de la eternidad.
Isa. 7:14
Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen
concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
Salmo 16:10
Porque no dejarás mi
alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción.
b.
Profecías
acerca de los judíos. Estas como las profecías acerca de Cristo, son
también muchas para enumerarlas. Federico el Grande demandó una vez de
uno de sus mariscales, quien era un devoto creyente, que diera una
prueba de la verdad de la Biblia en una palabra. "Los judíos" fue la
lacónica e incontestable respuesta. La destrucción de su ciudad real,
Jerusalén, fue anunciada con muchos años de anticipación. Lea Mateo
22:1-7;
Mat. 24; Lucas 21
y luego lea el relato de la destrucción de Jerusalén por el historiador
Flavio Josefo quien estuvo durante la campaña de Tito y después de lo
cual escribió su historia. El largo vagar del pueblo judío se ha
convertido en un proverbio en la historia humana, pero esto fue una
profecía divina de mucho tiempo antes.
c.
Profecías acerca de Babilonia. Lea
Isaías 13:19-22; 14:22-23; Jer. 50:51.
De todas las ciudades en profecía, aparte de Jerusalén, Babilonia es la
que figura más prominentemente. Babilonia es mencionada en el Génesis y
en el Apocalipsis. Esta ciudad es divinamente amenazada a través del
libro de Isaías; y a todo lo largo del libro de Jeremías y hay más
amenazas en el libro del Apocalipsis del apóstol Juan. Sería muy
interesante y provechoso para el estudiante, usar una concordancia y
leer todo lo que la Biblia dice acerca de Babilonia.
d.
Una de las partes más interesantes de la profecía es la que se refiere a
Josías, El niño rey de Judá, quien reinó de 637 a 608 A.C. Cuando
Jeroboam estaba en el altar en Bethel para quemar perfume, un profeta
desconocido vino de Judá y clamó contra el altar estas palabras:
"...Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que á la casa de David
nacerá un hijo, llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti á los
sacerdotes de los altos que queman sobre ti perfumes; y sobre ti
quemarán huesos de hombres"
(1 Reyes 13:2).
La fecha de esta profecía fue en 975 A.C. Esta es la predicción del
nacimiento, el nombre y la obra de un rey de Judá, lo cual tomó lugar
tres y medio siglos después. El cumplimiento de esta profecía es
registrado en
2Rey. 23:15-16:
"Igualmente
el altar que estaba en Bethel, y el alto que había hecho Jeroboam hijo
de Nabat, el que hizo pecar a Israel, aquel altar y el alto destruyó; y
quemó el alto, y lo tornó en polvo, y puso fuego al bosque. Y volvióse
Josías, y viendo los sepulcros que estaban allí en el monte, envió y
sacó los huesos de los sepulcros, y quemólos sobre el altar para
contaminarlo, conforme á la palabra de Jehová que había profetizado el
varón de Dios, el cual había anunciado estos negocios". El cumplimiento
tomó lugar en 624 A.C., es decir, 351 años después de que la profecía
fue pronunciada.
Algunas características generales de la Biblia como una revelación
divina
1.
Es un libro de religión. No es un libro de texto de Ciencias Naturales,
sino una revelación de una verdad moral y salvadora. No fue escrita para
decir a los hombres cómo tener todo aquí ahora, sino para decirles cómo
prepararse para ella para la eternidad.
2.
La Biblia es un libro abierto. Sus verdades no están veladas bajo un
lenguaje científico, sino que son dadas en el lenguaje común. Si la
Biblia hubiera sido escrita en el lenguaje científico del primer siglo,
entonces, hubiera quedado incomprensible para el siglo veinte. Si
hubiera sido escrita en el lenguaje del siglo veinte, entonces nadie la
hubiera comprendido hasta tiempos recientes. Si la hubieran escrito en
el lenguaje científico, entonces solamente los eruditos podrían
entenderla. La Biblia no fue escrita para los eruditos sino para los
hombres.
3.
La Biblia es el libro del pueblo, fue entregada a los creyentes, no al
papa, los sacerdotes, ni tampoco al clero. Si el evangelio está velado,
no es debido a que haya un velo sobre el libro, sino a que hay un velo
sobre el corazón humano. La mejor preparación para entenderla es una
mente sincera y honesta, iluminada por el Espíritu Santo.
4.
La Biblia es un libro práctico. Toda Escritura es inspirada divinamente
y es útil. El valor de la Biblia está más allá de cualquier apreciación
humana. Este libro vino de Dios y nos conduce a Dios. Yo sé que proviene
de Dios porque trata con asuntos que están más allá del alcance del
intelecto humano. La Biblia enseña el camino hacia Dios y cómo ser
justificados ante su santa ley, también es un manual de vida y conducta.
No fue dada para adornar la mesa sino para gobernar nuestras vidas. Si
quiere ser sabio, lea este libro; si quiere estar seguro y a salvo, lea
este libro; á quiere ser santo, practique este libro.
Citando las palabras de otra persona: "Conócela en tu mente, guárdala en
tu corazón, demuéstrala en tu vida y siémbrala en el mundo".
5.
La Biblia es un libro inmortal. Todos los demás libros mueren, pero de
la Biblia podemos decir lo que se dijo de Cristo: "Tienes tú el rocío de
tu juventud" (Salmos 110:3). El tiempo no deja ninguna huella de
envejecimiento sobre la frente de la palabra eterna. La Biblia es un
best seller en el mundo y al mismo tiempo es el libro más odiado. Cada
arma en el arsenal del infierno ha sido usada en su contra. Todos los
estrategas en el imperio de Satanás han colaborado en un esfuerzo para
destruirla, pero la Biblia es un libro vivo e indestructible, que ha
sobrevivido al fuego de la Roma papal y la Roma pagana. Y también ha
sobrevivido a todas las maquinaciones de los filósofos enemigos.
La Biblia ha triunfado sobre los argumentos de Ingersoll, las burlas de
Voltaire y los razonamientos de Tom Paine. "Para siempre, Jehová,
permanece tu palabra en los cielos"
(Salmos 119:89).
La Biblia es como el arbusto que Moisés vio; se quemaba pero no se
consumía, porque Dios estaba allí. Es como el yunque que desgasta todos
los martillos.
"Sí, como un yunque sólido las Escrituras sagradas permanecen,
y está siendo ferozmente golpeada por las manos de los incrédulos;
Con ruido de su supuesta sabiduría, ellos hacen un gran show, pero tal
corno el martillo del herrero,
ellos solamente logran desgastarse a sí mismos"
6.
La Biblia es un libro muy caro. El costo para nosotros no es mucho.
Nosotros entramos a una librería y pedimos una Biblia y pagamos el
precio, un dólar, dos dólares, cien dólares, el precio que sea. Pero,
¿Cuál es el costo real de la Biblia? En su providencia, Dios ha hecho
que el libro más caro, sea el más barato para nosotros. Nosotros
estimamos el valor de un artículo en base al costo de producción. La
Biblia es un libro costoso desde el aspecto humano. Muchos hombres
pasaron sus vidas en los monasterios medievales, haciendo copias de la
Biblia para las generaciones futuras. También hubo un costo altísimo
para los mártires, quienes entregaron sus vidas por amor a la verdad,
cuando el papa y los paganos trataban de destruir cada ejemplar de las
Escrituras. También la Biblia representa un costo para Dios, desde
Génesis hasta Apocalipsis, la Biblia está escrita con la sangre de su
Hijo. El Antiguo Testamento es el dedo de las profecías que apuntan
hacia el calvario; el Nuevo Testamento es el dedo de la historia
apuntando atrás hacia el mismo calvario. Para escribir el mensaje de
amor que tenemos en la Biblia, Dios quebrantó el corazón de su Hijo
sobre la cruz. En los tiempos antiguos la palabra de Dios fue escrita en
pergaminos hechos del cuero de las ovejas, y hoy en día está escrita en
papel. Los pergaminos hablan del cordero inmolado para que su piel nos
cubriera y su sangre nos propiciara. El papel fabricado de la madera
convertida en pulpa nos recuerda del árbol de vida que fue tumbado y
molido en el calvario; molido más que cualquier otro hombre, para que
trajera las buenas nuevas del amor de Dios.
Metáforas y Símbolos de la Palabra
Es interesante e instructivo el estudio de los símbolos y figuras que
nos hablan de la Palabra de Dios.
1.
Es comparada con una lámpara o luz.
(Sal. 119:105 y 130; Prov. 6:23, etc.)
En sentido moral, la Palabra de Dios funciona como una lámpara en
sentido físico. El mundo se encuentra en una condición moral de
tinieblas e ignora cómo puede ser justificado ante Dios. Pero la Palabra
de Dios es una luz que resplandece en las tinieblas y cada creyente se
deleita en decir: "El principio de tus palabras alumbra; hace entender á
los simples"
(Salmos 119:130)
Sal. 119:105
Lámpara es a mis pies
tu palabra, Y lumbrera a mi camino.;
130 La
exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.
Prov. 6:23
Porque el mandamiento
es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones
que te instruyen,
2.
La
Biblia es un espejo
(2Cor. 3:18 y Stg. 1:25).
No podemos decir esto acerca de ningún otro libro. Miro a la Biblia y me
veo tal cual soy (no como pienso que soy) culpable y arruinado.
(Rom. 3:19).
La Biblia también silencia a los hombres. La mejor forma para silenciar
a aquellos que quieren jactarse, es conducirlos a verse en el espejo de
la santa Palabra de Dios.
2Cor. 3:18
Por tanto, nosotros
todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del
Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen,
como por el Espíritu del Señor.
Stg. 1:25
Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y
persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la
obra, éste será bienaventurado en lo que hace.
Rom. 3:19
Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo
la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el
juicio de Dios;
3.
La Palabra de Dios es un lavacro y un lavadero
(Ef. 5:26).
El mismo libro que revela la suciedad moral también provee el
lavamiento. "Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu
palabra"
(Salmos 119:9).
"Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado"
(Juan 15:3).
Ef. 5:26
para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por
la palabra,
Salmos 119:9
¿Con qué limpiará el
joven su camino? Con guardar tu palabra.
Juan 15:3
Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
4.
La Biblia es representada como comida
(Job 23:12).
Por naturaleza cada hombre es como aquel hijo pródigo que se alejó de la
casa de su padre, y pereda de hambre. En la Palabra de Dios encontramos
la mesa del evangelio llena con comida que satisface el alma. Hay leche
para los bebés y comida sólida para los hombres; hay pan para los
hambrientos y miel para aquellos que pueden comer dulce. El alma llena
con grosura es aquella que se alimenta con la Palabra de Dios.
Job 23:12
Del mandamiento de
sus labios nunca me separé; Guardé las palabras de su boca más que mi
comida.
5.
La Palabra de Dios es comparada con un martillo (Jer. 23:29).
La mejor forma para romper los corazones de piedra es citando las
Escrituras. Cuando la Palabra es aplicada por el Espíritu, no hay un
corazón demasiado duro para ella. Aún aquél carcelero endurecido fue
conducido a clamar: "¿Qué es menester que yo haga para ser salvo?".
Jer. 23:29
¿No es mi palabra
como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?
6.
La Palabra es llamada la espada del Espíritu
(Ef. 6:17).
Es el arma perfecta para resistir a Satanás. Y el Espíritu Santo sabe
cómo usarla para compungir el corazón de los pecadores y matar toda su
justicia propia.
Ef. 6:17 Y
tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la
palabra de Dios;
-
La palabra es comparada a una semilla
(Luc. 8:11).
Tal como es necesario sembrar la semilla natural, así también es
necesario sembrar la semilla espiritual. Nuestro Señor nos ha dado la
comisión de llenar el mundo con la semilla de su Palabra. Debemos
sembrar junto a todas las aguas en todas las temporadas
(Ecl. 11:6; Sal. 126:6).
Luc. 8:11
Esta
es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios.
Ecl. 11:6
Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no
dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o
aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno.
Sal. 126:6
Irá andando y llorando el que lleva la preciosa
semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
Textos
tomados de:
Definiciones de Doctrina
Volumen I
La Doctrina de Dios
Claude Duval Cole
Copyright: Iglesia Bautista de Bryan Station. 1968
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