Capítulo 13
La Santificación
1. Aquellos
que son unidos a Cristo, llamados eficazmente y regenerados, teniendo
un nuevo corazón y un nuevo espíritu, creados en ellos en virtud de la
muerte y la resurrección de Cristo,
(Jn.
3:3-8; 1 Jn. 2:29; 3:9,10; Ro. 1:7; 2 Co. 1:1; Ef. 1:1; Fil. 1:1; Col.
3:12; Hch. 20:32; 26:18; Ro. 15:16; 1 Co. 1:2; 6:11; Ro. 6:1-11 2. 1;
1Ts. 5:23; Ro. 6:19; 1Co. 6:11; Hch. 20:32; Fil. 3:10; Ro. 6:5,6 4)
son aún más santificados de un modo real y
personal, (Jn.
17:17; Ef. 5:26;
3:1-19; Ro. 8:13;5) mediante la misma
virtud,
(Ro.
6:14)
por su Palabra y Espíritu que moran en ellos;
(Gá.
5:24; Ro. 8:13)
el dominio del cuerpo entero del pecado es
destruido, y las diversas concupiscencias del mismo son debilitadas y
mortificadas más y más, y ellos son más y más vivificados y
fortalecidos en todas las virtudes salvadoras, para la práctica de
toda verdadera santidad,
(Gá.
5:24; Ro. 8:13)
sin la cual nadie verá al Señor.
(Col.
1:11; Ef. 3:1;19; 2Co. 7:1; Ro. 6:13; Ef. 4:22-25; Gá. 5:17; Ro.
12:14)
Jn. 3:3-8
3
Respondió
Jesús y le dijo: De cierto, de cierto
te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de
Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer
siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su
madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del
Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6
Lo que es nacido de la carne, carne es; y
lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7
No te maravilles de que te dije: Os es
necesario nacer de nuevo. 8
El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de
dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del
Espíritu.
1 Jn. 2:29
Si sabéis que él es justo,
sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.;
3:9 Todo
aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la
simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido
de Dios.,
10 En
esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo
aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de
Dios.
Ro. 1:7 a
todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser
santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor
Jesucristo.
2 Co. 1:1
Pablo, apóstol de
Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, a la
iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están
en toda Acaya:
Ef. 1:1
Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y
fieles en Cristo Jesús que están en Efeso:
Fil. 1:1
Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo
Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos:
Col. 3:12
Vestíos, pues, como
escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de
benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;
Hch. 20:32
Y ahora, hermanos, os
encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para
sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.;
26:18
para que
abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y
de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es
en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.
Ro. 15:16
Después de esto volveré Y
reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus
ruinas, Y lo volveré a levantar,
1 Co. 1:2
a la iglesia de Dios que
está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser
santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de
nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:;
6:11 Y
esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido
santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor
Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
Ro. 6:1-11
1 ¿Qué, pues, diremos?
¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2 En ninguna
manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún
en él? 3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en
Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos
sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de
que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así
también nosotros andemos en vida nueva. 5 Porque si fuimos plantados
juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo
seremos en la de su resurrección; 6 sabiendo esto, que nuestro viejo
hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del
pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. 7
Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. 8 Y si
morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; 9 sabiendo
que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la
muerte no se enseñorea más de él. 10 Porque en cuanto murió, al
pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive.
Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para
Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.
2. 1 Por
lo cual eres inexcusable, Oh hombre, quienquiera que seas tú que
juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo;
porque tú que juzgas haces lo mismo.
1Ts. 5:23
Y el mismo Dios de paz os
santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y
cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor
Jesucristo.
Ro. 6:19
Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para
iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia
y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros
miembros para servir a la justicia.
1 Co. 6:11
Y esto erais algunos; mas
ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido
justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de
nuestro Dios.
Hch. 20:32
Y ahora, hermanos, os
encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para
sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.
Fil. 3:10
a fin de conocerle, y el
poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos,
llegando a ser semejante a él en su muerte,
Ro. 6:5
Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su
muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;,
6 4
Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el
bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la
gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
Jn. 17:17
Pero yo os
digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera,
el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.
Ef. 5:26
para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua
por la palabra,;
3:1-19 1
Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los
gentiles; 2 si es que habéis oído de la administración de la gracia
de Dios que me fue dada para con vosotros; 3 que por revelación me
fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, 4
leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el
misterio de Cristo, 5 misterio que en otras generaciones no se dio a
conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus
santos apóstoles y profetas por el Espíritu: 6 que los gentiles son
coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa
en Cristo Jesús por medio del evangelio, 7 del cual yo fui hecho
ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la
operación de su poder. 8 A mí, que soy menos que el más pequeño de
todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los
gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, 9 y de
aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde
los siglos en Dios, que creó todas las cosas; 10 para que la
multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la
iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, 11
conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,
12 en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la
fe en él; 13 por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis
tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria. 14 Por
esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor
Jesucristo, 15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en
la tierra, 16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria,
el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de
que, arraigados y cimentados en amor, 18 seáis plenamente capaces de
comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la
profundidad y la altura, 19 y de conocer el amor de Cristo, que
excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud
de Dios.
Ro. 8:13
porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el
Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.;
5 Porque
los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los
que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Ro. 6:14
Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo
la ley, sino bajo la gracia.
Gá. 5:24
Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y
deseos.
Ro. 8:13
porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el
Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis
Col. 1:11
fortalecidos con todo
poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y
longanimidad;
Ef. 3:1
Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los
gentiles;;
19 y de
conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que
seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
2Co. 7:1
Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de
toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad
en el temor de Dios.
Ro. 6:13
ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de
iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre
los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de
justicia.
Ef. 4:22-25 22
En cuanto a la pasada
manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado
conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de
vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en
la justicia y santidad de la verdad. 25 Por lo cual, desechando la
mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos
miembros los unos de los otros.
Gá. 5:17
Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu
es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis
lo que quisiereis.
Re. 12:14
Bendecid a los que os
persiguen; bendecid, y no maldigáis.
2. Esta
santificación se efectúa en todo el hombre, aunque es incompleta en
esta vida; todavía quedan algunos remanentes de corrupción en todas
partes,
(1
Ts. 5:23; 1 Jn. 1:8,10)
de donde surge
una continua e irreconciliable guerra:
(Ro.
7:18,23; Fil. 3:12; 1 Co. 9:24-27; 1Ti.1:18;
6:12; 2Ti. 4:7)
la carne lucha contra el Espíritu, y el
Espíritu contra la carne.(Gá.
5:17; 1P. 2:11)
1 Ts. 5:23
Y el mismo Dios de paz os
santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y
cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor
Jesucristo.
1 Jn. 1:8
Si decimos que no tenemos
pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en
nosotros.,
10 Si
decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra
no está en nosotros.
Ro. 7:18
Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque
el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.,
23 pero
veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi
mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis
miembros.
Fil. 3:12
No que lo haya alcanzado
ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir
aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
1 Co. 9:24-27
24 ¿No sabéis que los que
corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se
lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 25 Todo
aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para
recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta
manera peleo, no como quien golpea el aire, 27 sino que golpeo mi
cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo
para otros, yo mismo venga a ser eliminado.
1Ti.1:18
Este mandamiento,
hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se
hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia,;
6:12
Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la
cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión
delante de muchos testigos.
2Ti. 4:7
He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la
fe
Gá. 5:17
Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu
es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis
lo que quisiereis.
1P. 2:11
Amados, yo os ruego como a
extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales
que batallan contra el alma,
-
En dicha guerra, aunque la corrupción que aún queda prevalezca mucho
por algún tiempo,
(Ro.
7:23)
la parte regenerada triunfa a través de la continua provisión de
fuerzas por parte del Espíritu santificador de Cristo;
(Ro.
6:14; 1 Jn. 5:4)
y así los santos crecen en la gracia, perfeccionando la santidad en
el temor de Dios, prosiguiendo una vida celestial, en obediencia
evangélica a todos los mandatos que Cristo, como Cabeza y Rey, les
ha prescrito en su Palabra.
(Ef. 4:15,16; 2 P. 3:18; 2 Co. 7:1; 3:18; Mt. 28:20)
Ro. 7:23 pero
veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi
mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis
miembros.
Ro. 6:14
Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo
la ley, sino bajo la gracia.
1 Jn. 5:4
Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la
victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
Ef. 4:15 sino
que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es
la cabeza, esto es, Cristo,,
16 de quien
todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las
coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de
cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
2 P. 3:18
Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor
y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la
eternidad. Amén.
2 Co. 7:1 Así
que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de
toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la
santidad en el temor de Dios.;
3:18 Por
tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un
espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria
en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
Mt. 28:20
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he
aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
Amén.
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