Capítulo 14
La fe salvadora
1.
La
gracia de la fe, por la cual se capacita a los elegidos para creer
para la salvación de sus amas, es la obra del Espíritu de Cristo en
sus corazones, y ordinariamente se realiza por el ministerio de la
Palabra;
(Jn.
6:37, 44; Hch. 11:21,24; 13:48; 14:27; 15:9; 2 Co. 4:13; Ef. 2:8; Fil.
1:29; 2 Ts. 2:13; 1 P. 1:2)
por la cual, y por la administración del
bautismo y la Cena del Señor, la oración y otros medios designados por
Dios, esa fe aumenta y se fortalece.
(Ro. 10:14,17; Lc. 17:5; Hch. 20:32; Ro.
4:11; 1 P. 2:2)
Jn. 6:37
Todo lo que
el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.,
44
Ninguno
puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le
resucitaré en el día postrero.
Hch. 11:21
Y la mano del Señor estaba
con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor.,
24 Porque
era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran
multitud fue agregada al Señor.;
13:48 Los
gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del
Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.;
14:27 Y
habiendo llegado, y reunido a la iglesia, refirieron cuán grandes
cosas había hecho Dios con ellos, y cómo había abierto la puerta de
la fe a los gentiles.;
15:9 y
ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe
sus corazones.
2 Co. 4:13
Pero teniendo el mismo
espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual
hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos,
Ef. 2:8
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios;
Fil. 1:29
Porque a vosotros os es
concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también
que padezcáis por él,
2 Ts. 2:13
Pero nosotros debemos dar
siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el
Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para
salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la
verdad,
1 P. 1:2
elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del
Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo:
Gracia y paz os sean multiplicadas.
Ro. 10:14
¿Cómo, pues, invocarán a
aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no
han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?,
17 Así
que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Lc. 17:5
Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.
Hch. 20:32
Y ahora, hermanos, os
encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para
sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.
Ro. 4:11
Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la
fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos
los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe
les sea contada por justicia;
1 P. 2:2
desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no
adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,
2.
Por esta fe, el
cristiano cree que es verdadero todo lo revelado en la Palabra por la
autoridad de Dios mismo, y también percibe en ella una excelencia
superior a todos los demás escritos y todas las cosas en el mundo,
pues muestra la gloria de Dios en sus atributos, la excelencia de
Cristo en su naturaleza y oficios, y el poder y la plenitud del
Espíritu Santo en sus obras y operaciones; y de esta forma, el
cristiano es capacitado para confiar su alma a la verdad así creída;
(Hch.
24:14; 1 Ts. 2:13; Sal. 19:7-10; 119:72)
y también actúa de manera diferente según
sea el contenido de cada pasaje en particular: produciendo obediencia
a los mandatos, (Jn.
15:14; Ro. 16:26)
temblando ante las amenazas,
(Is. 66:2 4) y
abrazando las promesas de Dios para esta vida y para la venidera;
(1
Ti. 4:8; He. 11:13)
pero las principales acciones de la fe
salvadora tienen que ver directamente con Cristo: aceptarle, recibirle
y descansar sólo en Él para la justificación, santificación y vida
eterna, en virtud del pacto de gracia.
(Jn. 1:12; Hch. 15:11; 16:31;
Gá. 2:20)
Hch. 24:14
Pero esto te confieso, que
según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis
padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas
están escritas;
1 Ts. 2:13
Por lo cual también
nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la
palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como
palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la
cual actúa en vosotros los creyentes.
Sal. 19:7
La ley de Jehová es
perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel,
que hace sabio al sencillo.
8
Los mandamientos de
Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es
puro, que alumbra los ojos.
9 El
temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de
Jehová son verdad, todos justos.
10
Deseables son
más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel,
y que la que destila del panal.;
119:72
Hablará mi lengua tus
dichos, Porque todos tus mandamientos son justicia.
Jn. 15:14
Vosotros
sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ro. 16:26
pero que ha sido
manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según
el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las
gentes para que obedezcan a la fe,
Is. 66:2
Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice
Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y
que tiembla a mi palabra.
3
El que sacrifica buey es
como si matase a un hombre; el que sacrifica oveja, como si
degollase un perro; el que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de
cerdo; el que quema incienso, como si bendijese a un ídolo. Y
porque escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus
abominaciones,
4
también yo escogeré para
ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque
llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron, sino que hicieron lo
malo delante de mis ojos, y escogieron lo que me desagrada.
1 Ti. 4:8
porque el ejercicio
corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo
aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la
venidera.
He. 11:13
quien nos contó cómo había
visto en su casa un ángel, que se puso en pie y le dijo: Envía
hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre
Pedro;
Jn. 1:12
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les
dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
Hch. 15:11
Antes creemos que por la
gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos.;
16:31
Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu
casa.
Gá. 2:20
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
3.
Esta fe,
aunque sea diferente en grados y pueda ser débil o fuerte,
(Mt.
6:30; 8:10,26; 14:31; 16:8; Mt. 17:20; He. 5:13,14; Ro. 4:19,20)
es, sin embargo, aun en su grado mínimo, diferente en su clase y
naturaleza (como lo es toda otra gracia salvadora) de la fe y la
gracia común de aquellos creyentes que sólo lo son por un tiempo;
(Stg.
2:14; 2 P. 1:1; 1 Jn. 5:4)
y consecuentemente, aunque muchas veces sea
atacada y debilitada, resulta, sin embargo, victoriosa,
(Lc.
22:31,32; Ef. 6:16; 1 Jn. 5:4,5 )
creciendo en muchos hasta obtener la
completa seguridad a través de Cristo, quien es tanto el autor como el
consumador de nuestra fe.(Sal.
119:114; He. 6:11,12; 10:22,23 5. He. 12:2)
Mt. 6:30
Y si la
hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la
viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?;
8:10,26; 14:31; 16:8
Mt. 17:20
Jesús les dijo:
Por vuestra poca fe; porque de cierto os
digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este
monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
He. 5:13
De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo
los alababa grandemente.,
14 Y los
que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres
como de mujeres;
Ro. 4:19
Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como
muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de
Sara.,20
Tampoco
dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se
fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
Stg. 2:14
Hermanos míos, ¿de qué
aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la
fe salvarle?
2 P. 1:1
Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis
alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo,
una fe igualmente preciosa que la nuestra:
1 Jn. 5:4
Porque todo lo que es
nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido
al mundo, nuestra fe.
Lc. 22:31
Dijo también el Señor:
Simón, Simón, he aquí Satanás os ha
pedido para zarandearos como a trigo;,
32
pero yo he
rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma
a tus hermanos.
Ef. 6:16
Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos
los dardos de fuego del maligno.
1 Jn. 5:4
Porque todo lo que es
nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido
al mundo, nuestra fe.,
5 ¿Quién
es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de
Dios?
Sal. 119:114
Mi escondedero y mi escudo
eres tú; En tu palabra he esperado.
He. 6:11
Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar
palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.,
12 Y
soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y
arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio.;
10:22
Ellos dijeron: Cornelio el centurión, varón justo y temeroso de
Dios, y que tiene buen testimonio en toda la nación de los judíos,
ha recibido instrucciones de un santo ángel, de hacerte venir a su
casa para oír tus palabras.,
23 5
Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el sumo sacerdote; pues
escrito está: No maldecirás a un príncipe de tu pueblo.
He. 12:2
Y mató a
espada a Jacobo, hermano de Juan.