Capítulo XXII
De la adoración
religiosa y del día de reposo
1. La
luz de la natura1eza muestra que hay un Dios, que tiene señorío y
soberanía sobre todo; es justo, bueno y hace bien a todos; y que, por
tanto, debe ser temido, amado, alabado, invocado, creído, y servido
con toda el alma, con todo el corazón y con todas las fuerzas.
(Jer. 10:7; Mr. 12:33)
Pero el modo aceptable de adorar al
verdadero Dios está instituido por él mismo, y está de tal manera
limitado por su propia voluntad revelada que no se debe adorar a Dios
conforme a las imaginaciones e invenciones de los hombres o a las
sugerencias de Satanás, ni bajo ninguna representación visible o en
ningún otro modo no prescrito en las Santas Escrituras.
(Gn. 4:1-5; Ex.
20:4-6; Mt. 15:3,8,9; 2 R. 16:10-18; Lv. 10:1-3; Dt 17.3, 4.2,
12.29-32; Jos. 1:7; 23:8; Mt 15:13; Col. 2:2~23; 2 Ti. 3:15-17)
Jer. 10:7
¿Quién no te temerá, oh
Rey de las naciones? Porque a ti es debido el temor; porque entre
todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay
semejante a ti.
Mr. 12:33
y el amarle con todo el
corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas
las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos
los holocaustos y sacrificios.
Gn. 4:1-5
1
Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y
dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.
2 Después dio a luz a su
hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la
tierra. 3
Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra
una ofrenda a Jehová.
4 Y Abel trajo también de los
primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová
con agrado a Abel y a su ofrenda;
5 pero no miró con agrado a Caín y
a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su
semblante
Ex. 20:4-6
4
No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el
cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
5 No te inclinarás a
ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte,
celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la
tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
6 y hago misericordia a
millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
Mt. 15:3
Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué
también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra
tradición?,8
Este pueblo
de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.,9
Pues en vano
me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.;
2 R. 16:10-18
10
Después fue el rey Acaz a encontrar a Tiglat-pileser rey de Asiria en
Damasco; y cuando vio el rey Acaz el altar que estaba en Damasco,
envió al sacerdote Urías el diseño y la descripción del altar,
conforme a toda su hechura.
11 Y el sacerdote Urías edificó el
altar; conforme a todo lo que el rey Acaz había enviado de Damasco,
así lo hizo el sacerdote Urías, entre tanto que el rey Acaz venía de
Damasco.
12 Y luego que el rey vino de Damasco, y vio el altar, se
acercó el rey a él, y ofreció sacrificios en él;
13 y encendió su holocausto
y su ofrenda, y derramó sus libaciones, y esparció la sangre de sus
sacrificios de paz junto al altar.
14 E hizo acercar el altar de
bronce que estaba delante de Jehová, en la parte delantera de la
casa, entre el altar y el templo de Jehová, y lo puso al lado del
altar hacia el norte.
15 Y mandó el rey Acaz al
sacerdote Urías, diciendo: En el gran altar encenderás el holocausto
de la mañana y la ofrenda de la tarde, y el holocausto del rey y su
ofrenda, y asimismo el holocausto de todo el pueblo de la tierra y su
ofrenda y sus libaciones; y esparcirás sobre él toda la sangre del
holocausto, y toda la sangre del sacrificio. El altar de bronce será
mío para consultar en él.
16 E hizo el sacerdote Urías
conforme a todas las cosas que el rey Acaz le mandó.
17 Y cortó el rey Acaz los
tableros de las basas, y les quitó las fuentes; y quitó también el
mar de sobre los bueyes de bronce que estaban debajo de él, y lo puso
sobre el suelo de piedra.
18 Asimismo el pórtico para los
días de reposo, que habían edificado en la casa, y el pasadizo de
afuera, el del rey, los quitó del templo de Jehová, por causa del
rey de Asiria.
Lv. 10:1-3
1
Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y
pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y
ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó.
2 Y salió fuego de delante
de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová.
3 Entonces dijo Moisés a
Aarón: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En los que a mí se
acercan me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré
glorificado. Y Aarón calló.
Dt 17.3
que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a
ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo,
lo cual yo he prohibido;,
4.2 No
añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella,
para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os
ordene.,
12.29-32
29
Cuando Jehová tu Dios haya destruido delante de ti las naciones adonde
tú vas para poseerlas, y las heredes, y habites en su tierra,
30 guárdate que no
tropieces yendo en pos de ellas, después que sean destruidas delante
de ti; no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que
servían aquellas naciones a sus dioses, yo también les serviré.
31 No harás así a Jehová tu
Dios; porque toda cosa abominable que Jehová aborrece, hicieron
ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el
fuego a sus dioses.
32 Cuidarás de hacer todo lo que
yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás.
Jos. 1:7
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme
a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni
a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas
que emprendas.;
23:8 Mas
a Jehová vuestro Dios seguiréis, como habéis hecho hasta hoy.
Mt 15:13
Pero respondiendo él, dijo: Toda planta
que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.
Col. 2:2~23
2
para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta
alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer
el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,
3 en quien están escondidos
todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.
4 Y esto lo digo para que
nadie os engañe con palabras persuasivas.
5 Porque aunque estoy
ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros,
gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en
Cristo. 6
Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo,
andad en él;
7 arraigados y sobreedificados en
él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados,
abundando en acciones de gracias.
8 Mirad que nadie os engañe por
medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los
hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.
9 Porque en él habita
corporalmente toda la plenitud de la Deidad,
10 y vosotros estáis
completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.
11 En él también fuisteis
circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros
el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;
12 sepultados con él en el
bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante
la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la
incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él,
perdonándoos todos los pecados,
14 anulando el acta de los
decretos que había contra nosotros, que nos era contraria,
quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
15 y despojando a los
principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando
sobre ellos en la cruz.
16 Por tanto, nadie os juzgue en
comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días
de reposo,
17 todo lo cual es sombra de lo
que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.
18 Nadie os prive de
vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles,
entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su
propia mente carnal,
19 y no asiéndose de la Cabeza,
en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las
coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.
20 Pues si habéis muerto
con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si
vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos
21 tales como: No
manejes, ni gustes, ni aun toques
22 (en conformidad a mandamientos
y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?
23 Tales cosas tienen a la
verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en
humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno
contra los apetitos de la carne.
2 Ti. 3:15-17
15
Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te
pueden hacer sabio para la salud por la fe que es en Cristo Jesús.
16
Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para
redargüir, para corregir, para instituir en justicia,
17
Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para
toda buena obra.
2. La
adoración religiosa ha de tributarse a Dios Padre, Hijo y Espíritu
Santo, y a Él solamente;
(Mt
4:9,10; Jn. 5:23; 2 Co. 13:14)
no a los ángeles, ni a los santos, ni a
ninguna otra criatura;
(Ro. 1:25; Col. 2:18; Ap. 19:10)
y desde la Caída, no sin un mediador; ni por
la mediación de ningún otro, sino solamente de Cristo.
(Jn. 14:6; Ef. 2:18; Col. 3:17;
1 Ti. 2:5)
Mt 4:9 Y
dícele: Todo esto te daré, si postrado me adorares.,
10
Entonces Jesús le dice: Vete, Satanás,
que escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y á él solo servirás.
Jn. 5:23
Para que
todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no
honra al Padre que le envió.
2 Co. 13:14
La gracia del Señor
Jesucristo, y el amor de Dios, y la participación del Espíritu Santo
sea con vosotros todos. Amén.
Ro. 1:25
Los cuales mudaron la verdad de Dios en mentira, honrando y sirviendo
á las criaturas antes que al Criador, el cual es bendito por los
siglos. Amén.
Col. 2:18
Nadie os prive de vuestro
premio, afectando humildad y culto á los ángeles, metiéndose en lo que
no ha visto, vanamente hinchado en el sentido de su propia carne,
Ap. 19:10
Y yo me eché á sus pies
para adorarle. Y él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo
contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora á
Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.
Jn. 14:6
Jesús le dice: Yo soy el camino, y la
verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.
Ef. 2:18
Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu
al Padre.
Col. 3:17
Y todo lo que hacéis, sea
de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús,
dando gracias á Dios Padre por él.
1 Ti. 2:5
Porque hay un Dios,
asimismo un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre;
3. Siendo
la oración, con acción de gracias, una parte de la adoración natural,
la exige Dios de todos los hombres.
(Sal. 95:1-7;
100:1-5)
Pero para que pueda ser aceptada, debe hacerse en
el nombre del Hijo,
(Jn. 14:13,14)
con la ayuda del Espíritu
(Ro.
8:26), conforme a su voluntad,
(1
Jn.5:14)
con entendimiento, reverencia, humildad, fervor,
fe, amor y perseverancia;
(Sal.
47:7; Ec. 5:4,2; He. 12:28; Gn. 18:27; Stg. 5:16; 1:6,7; Mr. 11:24; Mt.
6:12,14,15; Col. 4:2; Ef. 6:18)
y cuando se hace con otros, en una lengua
conocida.(1
Co. 14:13-19,27,28)
Sal. 95:1-7
1 VENID, celebremos
alegremente á Jehová: Cantemos con júbilo á la roca de nuestra salud.
2
Lleguemos ante su acatamiento con alabanza; Aclamémosle con cánticos.
3
Porque Jehová es Dios grande; Y Rey grande sobre todos los dioses.
4
Porque en su mano están las profundidades de la tierra, Y las alturas
de los montes son suyas. 5
Suya también la mar, pues él la hizo; Y sus manos formaron la seca.
6
Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová
nuestro hacedor.
7 Porque él es nuestro Dios;
Nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis
su voz;
100:1-5
1
Salmo de alabanza. CANTAD alegres á Dios, habitantes de toda la
tierra. 2
Servid á Jehová con alegría: Venid ante su acatamiento con regocijo.
3
Reconoced que Jehová él es Dios: El nos hizo, y no nosotros á nosotros
mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.
4
Entrad por sus puertas con reconocimiento, Por sus atrios con
alabanza: Alabadle, bendecid su nombre. 5
Porque Jehová es bueno: para siempre es su misericordia, Y su verdad
por todas las generaciones
Jn. 14:13
Y todo lo
que pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré, para que el Padre sea
glorificado en el Hijo.,
14
Si algo
pidiereis en mi nombre, yo lo haré.
Ro. 8:26
Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué
hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo
Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.
1 Jn.5:14
Y esta es la confianza que
tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad,
él nos oye.
Sal. 47:7
Porque Dios es el Rey de
toda la tierra: Cantad con inteligencia.
Ec. 5:4
Cuando á Dios hicieres promesa, no tardes en pagarla; porque no se
agrada de los insensatos. Paga lo que prometieres.,
2 No te
des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure á proferir palabra
delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra:
por tanto, sean pocas tus palabras.
He. 12:28
Así que, tomando el reino
inmóvil, vamos á Dios agradándole con temor y reverencia;
Gn. 18:27
Y Abraham replicó y dijo:
He aquí ahora que he comenzado á hablar á mi Señor, aunque soy polvo y
ceniza:
Stg. 5:16
Confesaos vuestras faltas
unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la
oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.;
1:6 Pero
pida en fe, no dudando nada: porque el que duda es semejante á la onda
de la mar, que es movida del viento, y echada de una parte á otra.,
7 No
piense pues el tal hombre que recibirá ninguna cosa del Señor.
Mr. 11:24
Por tanto,
os digo que todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y
os vendrá.
Mt. 6:12
Y perdónanos
nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.,
14
Porque si
perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros
vuestro Padre celestial.,
15
Mas si no
perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os
perdonará vuestras ofensas.
Col. 4:2
Perseverad en oración, velando en ella con hacimiento de gracias:
Ef. 6:18
Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y
velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos,
4. La
oración ha de hacerse por cosas lícitas, y a favor de toda clase de
personas vivas, o que vivirán más adelante;
(Jn. 5:14; 1 Ti.
2:1,2; Jn. 17:20)
pero no a favor de los muertos ni de
aquellos de quienes se pueda saber que han cometido el pecado de
muerte.(2
S.12:21-23; Lc. 16:25,26; Ap.14:13; 1 Jn. 5:16)
Jn. 5:14
Después le halló Jesús en el templo, y díjole:
He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa
peor.
1 Ti. 2:1
AMONESTO pues, ante todas
cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de
gracias, por todos los hombres;,
2 Por los
reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta
y reposadamente en toda piedad y honestidad.
Jn. 17:20
Mas no ruego
solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por
la palabra de ellos,
2 S.12:21-23
21
Y le dijeron sus siervos: ¿Qué es esto que has hecho? Por el niño,
viviendo aún, ayunabas y llorabas; y muerto él, te levantaste y
comiste pan.
22 Y él respondió: Viviendo aún el
niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá
compasión de mí, y vivirá el niño?
23 Más ahora que ha muerto, ¿para
qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no
volverá a mí
Lc. 16:25
Pero Abraham
le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y
Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú
atormentado.
, 26
Además de
todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de
manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni
de allá pasar acá.
Ap.14:13
Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de
aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el
Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos
siguen.
1 Jn. 5:16
Si alguno viere a su
hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará
vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay
pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida.
5. La
lectura de las Escrituras,
(Hch. 15:21; 1 Ti.
4:13; Ap. 1:3)
la predicación y la audición de la Palabra
de Dios,
(2Ti.4:2; Lc.8:18)
la instrucción y la amonestación los unos a
los otros por medio de salmos, himnos y cantos espirituales, el cantar
con gracia en el corazón al Señor,
(Col.
3:16; Ef. 5:19)
como también la administración del bautismo
(Mt.
28:19, 20)
y la Cena del Señor:
(1Co.11:26)
todas estas cosas son arte de la adoración
religiosa a Dios que ha de realizarse en obediencia a con
entendimiento, fe, reverencia y temor piadoso; además, la humillación
solemne, (Est
4:16; Jl. 2:12; Mt. 9:15; Hch. 13:2,3; 1 Co. 7:5)
con ayunos, y las acciones de gracia en
ocasiones especiales, han de usarse de una manera santa y piadosa.
(Ex. 15:1-19; Sal. 107)
Hch. 15:21
Porque Moisés desde tiempos
antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas,
donde es leído cada día de reposo.
1 Ti. 4:13
Entre tanto que voy,
ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.
Ap. 1:3
Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta
profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo
está cerca.
2Ti.4:2
que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo;
redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Lc. 8:18
Mirad,
pues, cómo oís; porque a todo el que tiene, se le dará; y a todo
el que no tiene, aun lo que piensa tener se le quitará.
Col. 3:16
La palabra de Cristo more
en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en
toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor
con salmos e himnos y cánticos espirituales.
Ef. 5:19
hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos
espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;
Mt. 28:19
Por tanto,
id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el
nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;,
20
enseñándoles
que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con
vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
Amén.
1Co.11:26
Así, pues, todas las
veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del
Señor anunciáis hasta que él venga.
Est 4:16
Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por
mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con
mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey,
aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.
Jl. 2:12
Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro
corazón, con ayuno y lloro y lamento.
Mt. 9:15
Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que
están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos?
Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces
ayunarán.
Hch. 13:2
Ministrando éstos al
Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a
Saulo para la obra a que los he llamado.,
3
Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los
despidieron.
1 Co. 7:5
No os neguéis el uno al
otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para
ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno,
para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.
Ex. 15:1-19
1
Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y
dijeron: Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado
grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete.
2 Jehová es mi fortaleza y mi
cántico, Y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré;
Dios de mi padre, y lo enalteceré. 3 Jehová es varón de
guerra; Jehová es su nombre. 4
Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército; Y sus
capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo.
5 Los abismos los cubrieron;
Descendieron a las profundidades como piedra.
6 Tu diestra, oh Jehová, ha
sido magnificada en poder; Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al
enemigo. 7 Y con la
grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti.
Enviaste tu ira; los consumió como a hojarasca.
8 Al soplo de tu aliento se
amontonaron las aguas; Se juntaron las corrientes como en un montón;
Los abismos se cuajaron en medio del mar.
9 El enemigo dijo: Perseguiré,
apresaré, repartiré despojos; Mi alma se saciará de ellos; Sacaré
mi espada, los destruirá mi mano. 10
Soplaste con tu viento; los cubrió el mar; Se hundieron como
plomo en las impetuosas aguas. 11
¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú,
magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de
prodigios? 12 Extendiste tu
diestra; La tierra los tragó. 13
Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste; Lo
llevaste con tu poder a tu santa morada.
14 Lo oirán los pueblos, y
temblarán; Se apoderará dolor de la tierra de los filisteos.
15 Entonces los caudillos de
Edom se turbarán; A los valientes de Moab les sobrecogerá temblor;
Se acobardarán todos los moradores de Canaán.
16 Caiga sobre ellos temblor y
espanto; A la grandeza de tu brazo enmudezcan como una piedra;
Hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová, Hasta que haya pasado
este pueblo que tú rescataste. 17
Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, En
el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová, En el
santuario que tus manos, oh Jehová, han afirmado.
18 Jehová reinará eternamente y
para siempre. 19 Porque Faraón
entró cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en el mar, y
Jehová hizo volver las aguas del mar sobre ellos; mas los hijos de
Israel pasaron en seco por en medio del mar
Sal. 107
1
Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su
misericordia. 2 Díganlo los
redimidos de Jehová, Los que ha redimido del poder del enemigo,
3 Y los ha congregado de las
tierras, Del oriente y del occidente, Del norte y del sur.
4 Anduvieron perdidos por el
desierto, por la soledad sin camino, Sin hallar ciudad en donde
vivir. 5 Hambrientos y
sedientos, Su alma desfallecía en ellos.
6 Entonces clamaron a Jehová en
su angustia, Y los libró de sus aflicciones.
7 Los dirigió por camino
derecho, Para que viniesen a ciudad habitable.
8 Alaben la misericordia
de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
9 Porque sacia al alma
menesterosa, Y llena de bien al alma hambrienta.
10 Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte,
Aprisionados en aflicción y en hierros,
11 Por cuanto fueron rebeldes a
las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.
12 Por eso quebrantó con el
trabajo sus corazones; Cayeron, y no hubo quien los ayudase.
13 Luego que clamaron a Jehová en su angustia, Los libró
de sus aflicciones; 14 Los
sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, Y rompió sus
prisiones. 15 Alaben la
misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los
hombres. 16 Porque
quebrantó las puertas de bronce, Y desmenuzó los cerrojos de hierro.
17 Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de
su rebelión Y a causa de sus maldades;
18 Su alma abominó todo alimento, Y llegaron hasta las
puertas de la muerte. 19
Pero clamaron a Jehová en su angustia, Y los libró de sus
aflicciones. 20 Envió su
palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina.
21 Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para
con los hijos de los hombres; 22
Ofrezcan sacrificios de alabanza, Y publiquen sus obras con
júbilo. 23 Los que
descienden al mar en naves, Y hacen negocio en las muchas aguas,
24 Ellos han visto las obras de Jehová, Y sus maravillas
en las profundidades. 25
Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso, Que encrespa
sus ondas. 26 Suben a los
cielos, descienden a los abismos; Sus almas se derriten con el mal.
27 Tiemblan y titubean como ebrios, Y toda su ciencia es
inútil. 28 Entonces claman
a Jehová en su angustia, Y los libra de sus aflicciones.
29 Cambia la tempestad en sosiego, Y se apaciguan sus
ondas. 30 Luego se
alegran, porque se apaciguaron; Y así los guía al puerto que
deseaban. 31 Alaben la
misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los
hombres. 32 Exáltenlo en la
congregación del pueblo, Y en la reunión de ancianos lo alaben.
33 El convierte los ríos en desierto, Y los manantiales de
las aguas en sequedales; 34
La tierra fructífera en estéril, Por la maldad de los que la habitan.
35 Vuelve el desierto en estanques de aguas, Y la tierra
seca en manantiales. 36
Allí establece a los hambrientos, Y fundan ciudad en donde vivir.
37 Siembran campos, y plantan viñas, Y rinden abundante
fruto. 38 Los bendice, y
se multiplican en gran manera; Y no disminuye su ganado.
39 Luego son menoscabados y abatidos A causa de tiranía,
de males y congojas. 40 El
esparce menosprecio sobre los príncipes, Y les hace andar perdidos,
vagabundos y sin camino. 41
Levanta de la miseria al pobre, Y hace multiplicar las familias como
rebaños de ovejas. 42
Véanlo los rectos, y alégrense, Y todos los malos cierren su boca.
43 ¿Quién es sabio y guardará estas cosas, Y entenderá
las misericordias de Jehová?
6. Ahora,
bajo el evangelio, ni la oración ni ninguna otra parte de la adoración
religiosa están limitadas a un lugar, ni son más aceptables por el
lugar en que se realizan, o hacia el cual se dirigen;
(Jn.
4:21)
sino que Dios ha de ser adorado en todas partes en
espíritu y en verdad;
(Mal.
1:11; 1 Ti. 2:8; Jn. 4:23,24)
tanto en cada familia en particular
(Dt.
6:6,7; Job 1:5; 1 P. 3:7)
diariamente,
(Mt.6:11)
como cada uno en secreto por sí solo;
(Mt.
6:6)
así como de una manera más solemne en las reuniones
públicas, (Sal.
84:1,2,10; Mt. 18:20; 1 Co. 3:16; 14:25; Ef. 2:21,22)
las cuales no han de descuidarse ni
abandonarse voluntariamente o por negligencia, cuando Dios por su
Palabra o providencia nos llama a ellas.
(Hch. 2:42; He. 10:25)
Jn. 4:21
Jesús le
dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en
Jerusalén adoraréis al Padre.
Mal. 1:11
Porque desde donde el sol
nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y
en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque
grande es mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos.
1 Ti. 2:8
Quiero, pues, que los
hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni
contienda.
Jn. 4:23
Mas la hora
viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al
Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales
adoradores busca que le adoren.,
24
Dios es
Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario
que adoren.
Dt. 6:6 Y
estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;,
7 y las
repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y
andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
Job 1:5 Y
acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job
enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía
holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job:
Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus
corazones. De esta manera hacía todos los días.
1 P. 3:7
Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando
honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la
gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.
Mt.6:11
El pan
nuestro de cada día, dánoslo hoy.
Mt. 6:6
Mas tú,
cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu
Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te
recompensará en público.
Sal. 84:1
¡Cuán amables son tus
moradas, oh Jehová de los ejércitos!,
2
Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi
corazón y mi carne cantan al Dios vivo,
10
Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería
antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las
moradas de maldad.
Mt. 18:20
Porque donde
están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de
ellos.
1 Co. 3:16
¿No sabéis que sois templo
de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?;
14:25 lo
oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el
rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está
entre vosotros.
Ef. 2:21
en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser
un templo santo en el Señor;,
22 en
quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios
en el Espíritu.
Hch. 2:42
Y perseveraban en la
doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el
partimiento del pan y en las oraciones.
He. 10:25
no dejando de
congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino
exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
7. Así
como es la ley de la naturaleza que, en general, una proporción de
tiempo, por designio de Dios se dedique a la adoración de Dios, así en
su Palabra, por un mandamiento positivo, moral y perpetuo que obliga a
todos los hombres en todas las épocas, Dios ha señalado
particularmente un día de cada siete como día de reposo, para que sea
guardado santo para Él;
(Gn.
2:3; Ex. 20:8-11; Mr. 2:27,28; Ap. 1:10)
el cual desde el principio del mundo hasta
la resurrección de Cristo fue el último día de la semana y desde la
resurrección de Cristo fue cambiado al primer día de la semana, que es
llamado el Día del Señor y debe ser perpetuado hasta el fin del mundo
como el día de reposo cristiano, siendo abolida la observancia del
último día de la semana.
(Jn. 20:1; Hch. 2:1; 20:7; 1 Co.
16:1; Ap. 1:10; Col. 2:16,17)
Gn. 2:3 Y
bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de
toda la obra que había hecho en la creación.
Ex. 20:8-11
8
Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
9 Seis días trabajarás, y
harás toda tu obra;
10 mas el séptimo día es reposo
para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo,
ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu
extranjero que está dentro de tus puertas.
11 Porque en seis días hizo
Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en
ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el
día de reposo y lo santificó
Mr. 2:27
También les dijo: El día de reposo fue
hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de
reposo.,
28
Por tanto,
el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.
Ap. 1:10
Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una
gran voz como de trompeta,
Jn. 20:1
El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo
aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.
Hch. 2:1
Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.;
20:7 El
primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan,
Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el
discurso hasta la medianoche.
1 Co. 16:1
En cuanto a la ofrenda para
los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las
iglesias de Galacia.
Ap. 1:10
Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una
gran voz como de trompeta,
Col. 2:16
Por tanto, nadie os juzgue
en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o
días de reposo,,
17 todo
lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.
8. El
día de reposo se guarda santo para el Señor cuando los hombres,
después de la debida preparación de su corazón y arreglados de
antemano todos sus asuntos cotidianos, no solamente observan un santo
descanso durante todo el día de sus propias labores, palabras y
pensamientos (Ex.
20:8-11; Neh. 13:15-22; Is. 58:13,14; Ap. 1:10)
acerca de sus ocupaciones y diversiones
seculares; sino que también se dedican todo el tiempo al ejercicio
público y privado de la adoración de Dios, y a los deberes de
necesidad y de misericordia.
(Mt.
12:1-13; Mr. 2:27,28)
Ex. 20:8-11
8
Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
9 Seis días trabajarás, y
harás toda tu obra;
10 mas el séptimo día es reposo
para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo,
ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu
extranjero que está dentro de tus puertas.
11 Porque en seis días hizo
Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en
ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el
día de reposo y lo santificó
Neh. 13:15-22
15
En aquellos días vi en Judá a algunos que pisaban en lagares en el día
de reposo, y que acarreaban haces, y cargaban asnos con vino, y
también de uvas, de higos y toda suerte de carga, y que traían a
Jerusalén en día de reposo; y los amonesté acerca del día en que
vendían las provisiones. 16
También había en la ciudad tirios que traían pescado y toda
mercadería, y vendían en día de reposo a los hijos de Judá en
Jerusalén. 17 Y reprendí a los
señores de Judá y les dije: ¿Qué mala cosa es esta que vosotros
hacéis, profanando así el día de reposo?
18 ¿No hicieron así vuestros padres, y trajo nuestro Dios
todo este mal sobre nosotros y sobre esta ciudad? ¿Y vosotros añadís
ira sobre Israel profanando el día de reposo?
19 Sucedió, pues, que cuando iba oscureciendo a las puertas
de Jerusalén antes del día de reposo, dije que se cerrasen las
puertas, y ordené que no las abriesen hasta después del día de
reposo; y puse a las puertas algunos de mis criados, para que en día
de reposo no introdujeran carga. 20
Y se quedaron fuera de Jerusalén una y dos veces los negociantes y los
que vendían toda especie de mercancía. 21
Y les amonesté y les dije: ¿Por qué os quedáis vosotros delante del
muro? Si lo hacéis otra vez, os echaré mano. Desde entonces no
vinieron en día de reposo. 22 Y
dije a los levitas que se purificasen y viniesen a guardar las
puertas, para santificar el día del reposo. También por esto
acuérdate de mí, Dios mío, y perdóname según la grandeza de tu
misericordia
Is. 58:13
Si retrajeres del día de
reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares
delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en
tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus
propias palabras,,
14
entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las
alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu
padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.
Ap. 1:10
Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una
gran voz como de trompeta,
Mt. 12:1-13
1
En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo; y
sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a
comer. 2 Viéndolo los fariseos,
le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en
el día de reposo. 3 Pero él les
dijo: ¿No habéis leído lo que hizo
David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre;
4 cómo entró en la casa de
Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito
comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los
sacerdotes? 5
¿O no
habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el
templo profanan el día de reposo, y son sin culpa?
6 Pues os digo que uno mayor que
el templo está aquí. 7
Y si supieseis qué significa:
Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los
inocentes;
8 porque el Hijo del Hombre es Señor del
día de reposo.
9 Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos.
10 Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano; y
preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el
día de reposo? 11 El les dijo:
¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga
una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche
mano, y la levante? 12
Pues ¿cuánto más vale un hombre que una
oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de
reposo.
13 Entonces dijo a aquel hombre:
Extiende tu mano.
Y él la extendió, y le fue restaurada sana como la otra.
Mr. 2:27
También les dijo: El día de reposo fue
hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de
reposo.,
28
Por tanto,
el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.