Capítulo XXXI
Del estado del
hombre después de la muerte y de la resurrección de los muertos
1.
Los cuerpos de
los hombres vuelven al polvo después de la muerte y ven la corrupción,
(Ga. 2:17; 3:19;
Hch. 13:36; Ro. 5:12-21; 1 Co. 15:22)
pero sus almas (que ni mueren ni duermen),
teniendo una subsistencia inmortal, vuelven inmediatamente a Dios que
las dio. (Gn.
2:7; Stg. 2:26; Mt. 10:28; Ec. 12:7)
Las almas de los justos, siendo entonces
hechas perfectas en santidad, son recibidas en el Paraíso donde están
con Cristo, y contemplan la faz de Dios en luz y gloria, esperando la
plena redención de sus cuerpos.
(Sal. 23:6; 1 R. 8:27,49; Is. 63:15;
66:1; Lc. 23:43; Hch. 1:9-11; 3:21; 2 Co. 5:6-8; Ef. 4:10; Fil.
1:21-23; He. 1:3; 4:14,15; 6:20; 8:1; 9:24; 12:23; Ap. 6:9-11; 14:13;
20:4-6)
Las almas de los malvados son arrojadas al
infierno, donde permanecen atormentadas y envueltas en densas
tinieblas, reservadas para el juicio del gran día
(Lc.
16:22-26; Hch. 1:25; 1 P. 3:19; 2 P. 2:9)
Fuera de estos dos lugares para las almas
separadas de sus cuerpos, la Escritura no reconoce ningún otro.
Ga. 2:17
mas del árbol de la ciencia
del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres,
ciertamente morirás.;
3:19 Con
el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra,
porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
Hch. 13:36
Porque a la verdad David,
habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios,
durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción.
Ro. 5:12-21
12
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el
pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto
todos pecaron. 13 Pues antes de la
ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa
de pecado. 14 No obstante, reinó
la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la
manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de
venir. 15 Pero el don no fue como
la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron
los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de
Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.
16 Y con el don no sucede como en
el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a
causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de
muchas transgresiones para justificación.
17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte,
mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben
la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
18 Así que, como por la
transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la
misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la
justificación de vida. 19 Porque
así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron
constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los
muchos serán constituidos justos. 20
Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el
pecado abundó, sobreabundó la gracia; 21
para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia
reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor
nuestro
1 Co. 15:22
Porque así como en Adán
todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados
Gn. 2:7
Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló
en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente
Stg. 2:26
Porque como el cuerpo sin
espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta
Mt. 10:28
Y no temáis
a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más
bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno
Ec. 12:7
y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios
que lo dio
Sal. 23:6
Ciertamente el bien y la
misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de
Jehová moraré por largos días
1 R. 8:27
Pero ¿es verdad que Dios
morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los
cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he
edificado?
49 tú
oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, su oración y su
súplica, y les harás justicia
Is. 63:15
Mira desde el cielo, y
contempla desde tu santa y gloriosa morada. ¿Dónde está tu celo, y
tu poder, la conmoción de tus entrañas y tus piedades para conmigo?
¿Se han estrechado?;
66:1
Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis
pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el
lugar de mi reposo?
Lc. 23:43
Entonces Jesús le dijo:
De cierto te digo que hoy estarás conmigo
en el paraíso
Hch. 1:9-11
9
Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le
recibió una nube que le ocultó de sus ojos.
10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre
tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones
con vestiduras blancas, 11 los
cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando
al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al
cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo;
3:21 a
quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de
la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus
santos profetas que han sido desde tiempo antiguo
2 Co. 5:6-8
6
Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que
estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor
7 (porque por fe andamos, no por
vista); 8 pero confiamos, y más
quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor
Ef. 4:10
El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos
los cielos para llenarlo todo
Fil. 1:21-23
21
Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
22 Más si el vivir en la carne
resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger.
23 Porque de ambas cosas estoy
puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo
cual es muchísimo mejor
He. 1:3
el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su
sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su
poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por
medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las
alturas;
4:14 Por
tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos,
Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión,
15 Porque
no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras
debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra
semejanza, pero sin pecado;
6:20
donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote
para siempre según el orden de Melquisedec;
8:1 Ahora
bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos
tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la
Majestad en los cielos;
9:24
Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del
verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros
ante Dios;
12:23 a
la congregación de los primogénitos que están inscritos en los
cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos
hechos perfectos
Ap. 6:9-11; 14:13; 20:4-6
Lc. 16:22-26
22
Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno
de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.
23
Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a
Abraham, y a Lázaro en su seno.
24
Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de
mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y
refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.
25
Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu
vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y
tú atormentado.
26
Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y
vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros,
no pueden, ni de allá pasar acá
Hch. 1:25
para que tome la parte de
este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión,
para irse a su propio lugar
1 P. 3:19
en el cual también fue y
predicó a los espíritus encarcelados
2 P. 2:9
sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los
injustos para ser castigados en el día del juicio
2.
Los santos que
se encuentren vivos en el último día no dormirán, sino que serán
transformados,
(1
Co. 15:50-53; 2 Co. 5:14; 1 Ts. 4:17)
y todos los muertos serán resucitados
(Dn.
12:2; Jn. 5:28, 29; Hch. 24:15)
con sus mismos cuerpos, y no con otros,
(Job
19:26, 27; Jn. 5:28, 29; 1 Co. 15:35-38, 42-44)
aunque con diferentes cualidades,
(1
Co. 52-54)
y éstos serán unidos otra vez a sus almas para
siempre.
(5. Dn. 12:2; Mt. 25:46)
1 Co. 15:50-53
50
Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar
el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.
51 He aquí, os digo un misterio:
No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,
52 en un momento, en un abrir y
cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta,
y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos
transformados. 53 Porque es
necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto
mortal se vista de inmortalidad
2 Co. 5:14
Porque el amor de Cristo
nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego
todos murieron
1 Ts. 4:17
Luego nosotros los que
vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con
ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos
siempre con el Señor
Dn. 12:2
Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán
despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y
confusión perpetua
Jn. 5:28
No os
maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en
los sepulcros oirán su voz,
29
y los que
hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que
hicieron lo malo, a resurrección de condenación
Hch. 24:15
teniendo esperanza en
Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección
de los muertos, así de justos como de injustos
Job 19:26
Y después de deshecha esta
mi piel, En mi carne he de ver a Dios,
27 Al
cual veré por mí mismo, mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi
corazón desfallece dentro de mí.
Jn. 5:28
No os
maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en
los sepulcros oirán su voz,
29
los
que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que
hicieron lo malo, a resurrección de condenación
1 Co. 15:35-38
35
Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo
vendrán? 36 Necio, lo que tú
siembras no se vivifica, si no muere antes.
37 Y lo que siembras no es el
cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de
otro grano; 38 pero Dios le da el
cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo,
42-44
42
Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en
corrupción, resucitará en incorrupción.
43 Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra
en debilidad, resucitará en poder. 44
Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo
animal, y hay cuerpo espiritual
1 Co. 52-54
52
en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta;
porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados
incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
53 Porque es necesario que esto
corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de
inmortalidad. 54 Y cuando esto
corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya
vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está
escrita: Sorbida es la muerte en victoria
Dn. 12:2
Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán
despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y
confusión perpetua
Mt. 25:46
E irán éstos
al castigo eterno, y los justos a la vida eterna
3.
Los
cuerpos de los injustos, por el poder de Cristo, serán resucitados
para deshonra; (Dn.
12:2; Jn. 5:28,29) los cuerpos de los
justos, por su Espíritu, para honra, y serán hechos entonces
semejantes al cuerpo glorioso de Cristo.
(Hch.24.15; Fil.
3.21)
Dn. 12:2
Y muchos de los
que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para
vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua
Jn. 5:28
No os
maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en
los sepulcros oirán su voz,
29
los
que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que
hicieron lo malo, a resurrección de condenación
Hch.24.15
teniendo esperanza en
Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección
de los muertos, así de justos como de injustos
Fil. 3.21
el cual transformará
el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo
de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a
sí mismo todas las cosas