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Capitulo XXV
La providencia de Dios
(conclusion)
En el capítulo precedente
vimos la definición y explicación de la Providencia Divina, y mostramos
que Dios está reinando en todo lugar y sobre todas las cosas. Dios
descansó de Su obra de creación, no debido a que El estuviera cansado,
sino debido a que estaba satisfecho con Su obra y pudo decir que todo
era bueno en gran manera. Su descanso no significó un cese de toda obra,
sino satisfacción con Su obra. Desde la creación Dios ha estado en obra
sosteniendo y administrando los asuntos de Su creación. (Vea Col. 1:17;
Heb. 1:3; Ef. 1:11).
Dos Alternativas En
Consideracion
Si Dios no está gobernando el
mundo, esto puede deberse a que no desea hacerlo o debido a que no es
capaz de hacerlo. Examinemos estas dos alternativas separadamente:
-
Si Dios no desea gobernar
el mundo, esto significa que El ha perdido interés en él y entonces el
mundo puede considerarse como un proyecto abandonado. Ningún creyente
puede sostener una premisa tal. La voz de las Escrituras se opone a
una idea así. Dios no daría a Su Hijo para morir en un mundo por el
cual El no tiene ningún interés.
-
A la luz de las Escrituras,
también la perspectiva de que Dios no es capaz de gobernar el mundo,
resulta una postura irracional. Nosotros creemos, sin embargo, que
esta es la posición que mucha gente toma, y esto a causa de que ellos
no conocen o no creen en el Dios de la Biblia. ¡Cuán a menudo
escuchamos a las personas hablar de Dios tratando de hacer a esto o
aquello! Esta postura ubica a Dios en la posición de un niño con un
par de caballos huyendo a tropel. Cualquier niño que ha ido montando
sobre un caballo desbocado, sabe qué clase de sentimiento de
impotencia viene sobre él. Ahora, las Escrituras en ninguna parte y en
ningún sentido representan a Dios como distraído o impotente. "El es
capaz y poderoso" es el feliz refrán que se repite en las Escrituras.
Los tres valerosos hebreos cuando se enfrentaron ante la ira de un rey
pagano, dijeron: "He aquí nuestro Dios á quien honramos, puede
librarnos del horno de fuego ardiendo" (Daniel 3:17). Cuando el rey
Darío había fallado en salvar a Daniel de los leones, entonces vino al
foso de mañana y clamó, "Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios
tuyo, á quien tú continuamente sirves ¿te ha podido librar de los
leones?" (Daniel 6:20). Y desde el foso de los leones Daniel
respondió y dijo: "El Dios mío envió su ángel, el cual cerró
la boca de los leones, para que no me hiciesen mal" (Daniel
6:22).A todos aquellos judíos que pensaban que un parentesco natural
con Abraham era todo lo que necesitaban, Juan el bautista les dijo:
"y no penséis decir dentro de vosotros: 'A Abraham tenemos por padre.'
Porque yo os digo que aun de estas piedras Dios puede levantar
hijos a Abraham" (Mateo 3:9, RVA). A los líderes efesios en Mileto
Pablo dijo: "Y ahora, hermanos, os encomiendo á Dios, y á la
palabra de su gracia: el cual es poderoso para sobreedificar, y
daros heredad con todos los santificados" (Hechos 20:32). Santiago
nos dice que: "Uno es el dador de la ley, que puede salvar y
perder". (Santiago 4:12).
En una hermosa bendición el libro de Judas dice: "A aquel, pues,
que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros delante de
su gloria irreprensibles, con grande alegría, al Dios solo sabio,
nuestro Salvador, sea gloria y magnificencia, imperio y potencia,
ahora y en todos los siglos. Amén" (Judas 24-25).
Cualquiera de las dos alternativas hace inútil la oración. No hay
sentido en orar a un Dios que no está interesado en Su creación; y
tampoco hay caso de orar a un Dios que sea incapaz de librarnos.
¿Como esta gobernando Dios
el mundo?
Dios no está manifestándose
abierta y públicamente a sí mismo en el gobierno del mundo. El está
gobernando el mundo según Su providencia y esta providencia es secreta y
misteriosa.
-
En su gobierno del mundo
Dios da al diablo una oportunidad de revelarse a sí mismo y mostrar lo
que el haría si pudiera. ¿Qué haría el diablo si pudiera? El haría
exactamente lo que ha tratado de hacer. El ha tratado de usurpar el
lugar y las prerrogativas del gobierno divino en el mundo. En el
pasado lejano, él dijo: "Subiré al cielo, en lo alto junto á las
estrellas de Dios ensalzaré mi solio, y en el monte del testimonio me
sentaré, á los lados del aquilón" (Isaías 14:13). Satanás fue
quizás el más hermoso y exaltado ser en la creación original. Si
alguien debería haber estado satisfecho con su lugar y posición, este
alguien era él. Pero se exaltó y se llenó de orgullo debido a su
belleza anhelando más autoridad. El tuvo un deseo pecaminoso de poder
y buscó la oportunidad de apoderarse de las riendas del gobierno con
sus propias manos.
-
En su gobierno providencial
Dios permite que el hombre se revele a sí mismo y muestre lo que
haría, si el tuviera el poder. ¿Qué es lo que ha tratado de hacer el
hombre? El hombre ha seguido el ejemplo de Satanás y ha tratado de ser
como Dios en el asunto de la autoridad. En el jardín del edén hubo dos
árboles que se levantaron como símbolos de dos muy importantes
verdades. Hubo el árbol de la vida, el cual simbolizaba la verdad de
que el hombre no es autosuficiente, sino que es dependiente de Dios en
todo. Y hubo el árbol del conocimiento del bien y del mal, el cual
simbolizaba la verdad de que el hombre no es soberano y que no le es
permitido hacer como a él le place, y tampoco podía determinar por sí
mismo lo que es bueno y lo que es malo, lo que es correcto y lo que es
incorrecto, sino que solo la palabra de Dios determinar eso. Este
árbol se levantó como un recuerdo solemne de que Dios es el Señor de
la creación. Dios determinó lo que Adán y Eva podían tener y no ellos
mismos. Dios había dicho, tú puedes tener esto, pero no debes comer
aquello. Tu vida y felicidad dependerán de tú obediencia a Mí Palabra.
Ahora, Satanás entró en el jardín del edén y dijo a Eva que Dios había
mentido; que la verdad era que hacer lo que Dios había prohibido
significaría su bien, que comer el fruto significaría abrir los ojos
(los ojos del entendimiento), y de esta manera ellos podrían conocer
por sí mismos lo que era correcto y lo que era incorrecto. Ellos ya no
estarían atados a la palabra de Dios acerca de la cuestión del bien y
el mal. Satanás dijo a Eva que ellos vendrían a ser como dioses,
conociendo (determinando por sí mismos) lo que es bueno y lo que es
malo.
Esto significa que Eva fue engañada por Satanás. Ella creyó su mentira
y traspasó la autoridad de Dios. Ella pensó que grandes beneficios le
vendrían de comer el fruto prohibido. Este es el registro divino del
primer pecado humano: "Y vio la mujer que el árbol era bueno para
comer, y que era agradable á los ojos, y árbol codiciable para
alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también á su
marido, el cual comió así como ella" (Génesis 3:6). De esta simple
pero trágica historia podemos tomar una definición del pecado. Pecado
es entrar en competencia con Dios por la autoridad. Juan dice que el
pecado es la transgresión de la ley de Dios, y la ley de Dios es Su
palabra sobre cualquier cosa. Pecado es colocar la ley de Dios a un
lado como mi norma de vida, y hacer en su lugar lo que a mí me place.
Después que el fatal paso había sido tomado por Adán y Eva, Dios dijo:
"He aquí el hombre es como uno de nosotros sabiendo (determinando)
el bien y el mal" (Génesis 3:22). Esto solamente puede significar
que el hombre había llegado a ser como un 'dios' en espíritu y en
propósito. El hombre tenía ahora el espíritu de independencia y la
intención de competir con Dios por la soberanía y por hacer aquello
que considerara correcto a sus propios ojos; aún más, el hombre
determinaría por sí mismo lo que era correcto.
Cuán a menudo escuchamos a alguna persona preguntar, "¿Qué tiene de
malo esto?" o decir, "Yo no veo nada de malo en esto o en aquello",
cuando la cosa referida está expresamente prohibida por la palabra de
Dios. ¿Porqué era incorrecto para Adán y Eva comer del fruto del árbol
del conocimiento del bien y del mal? Solamente debido a que Dios había
dicho "no comerás de él". ¿Qué de malo había en que Moisés golpeará la
roca en Cades? Era malo solamente porque Dios había dicho que hablara
a la roca, no que la golpeara. ¿Qué de malo hubo en que Uza pusiera su
mano sobre el arca y tratara de detenerla de caer de la carreta? Fue
incorrecto debido a que Dios había dicho que solamente los sacerdotes
podían mover el arca y ningunas otras manos humanas debían de tocarla.
¿Qué de malo tuvo que el rey Saúl perdonara a Agag y a lo mejor de las
ovejas cuando destruyó a los amalecitas? Estuvo mal solo porque Dios
lo había mandado de otra manera. Y así cuando Saúl ofreció la excusa
de que él había salvado las ovejas y los bueyes para sacrificarlas a
Jehová, Samuel replicó: "¿Tiene Jehová tanto contentamiento con los
holocaustos y víctimas, como en obedecer á las palabras de Jehová?
Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar
atención que el sebo de los carneros" (1 Samuel 15:22). En cuanto
a asignar alguna razón para ellos, debemos decir que muchos de los
mandamientos de Dios son arbitrarios (o pudiera parecernos a nosotros
que son arbitrarios), es decir, ellos tienen su fuente y razón en la
soberanía de Dios, en el placer soberano de Dios. "Así, Padre, pues
que así agradó en tus ojos" (Mateo 11:26). Debemos estar seguros
de que
Dios tiene una razón para todo lo que el ha mandado; sin embargo, como
Soberano absoluto, no se encuentra bajo ninguna necesidad u obligación
de dar a conocer esas razones a sus criaturas.
La providencia es
preventiva
En el gobierno del mundo Dios
impide mucho pecado que de otra manera sería cometido. Cuando pensamos
acerca de la enorme cantidad de pecado y el terrible grado a que el
pecado ha llegado, y sus horribles efectos, estamos inclinados a pensar
que sería imposible encontrar algo peor que los pecados del corazón
humano, que es la fuente del pecado. (Nota: La realidad es que el hombre
es capaz de cometer pecados peores que los que ya han sido cometidos.)
Pero Dios ejerce una influencia restrictiva sobre los impíos para que
ellos no cometan todo el pecado que es posible para ellos. Dios dijo a
Abimelec: "Yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te
permití que la tocases" (Génesis 20:6). Si este rey pagano hubiera
sido dejado a su propio corazón pecaminoso, él habría hecho daño a Sara.
Un hombre joven, ocupando una
importante posición y manejando mucho dinero, fue tentado a tomar una
gran suma sin tener aparentemente ningún peligro de ser descubierto;
sería el crimen perfecto. Pero el mismo día que el planeó para tomar el
dinero, encontró una carta sobre su escritorio, que decía: "No os hagáis
tesoros en la tierra" (Mateo 6:19). Fue detenido de golpe en su plan, y
siempre consideró el incidente como un acto de la providencia para
guardarlo de tomar el dinero. Y sin lugar a dudas, que el propio lector
tanto como el escritor, pueden pensar en tiempos cuando fueron
providencialmente detenidos de ejecutar los designios de su corazón.
La providencia es
permisiva
Dios permite que los hombres
pecaminosos manifiesten el mal que hay en sus corazones. En 2 Crón.
32:31, se nos dice que Dios dejó a Ezequías: "para probarle, para
hacer conocer todo lo que estaba en su corazón". En el Salmo
81:12-13, encontramos a Dios hablando respecto a Israel: "Dejélos por
tanto á la dureza de su corazón: Caminaron en sus consejos. ¡Oh, si me
hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera Israel andado!"
Vea también Hechos 14:16; Rom. 1:24, 28. Una mujer, quien había sido
calumniada, protestó cuando se le dijo que Dios había permitido esto
para su bien. Ella mantenía la idea de que Satanás había inspirado a su
acusadora. Sin embargo, algo que ella necesitaba aprender es que Dios
había permitido la obra de Satanás.
La providencia de Dios es
directiva
Dios dirige los actos
pecaminosos de los hombres malos para el cumplimiento de Sus propios
propósitos. Cuando Dios permite que el mal del corazón humano salga, El
dirige su corriente en una dirección y no en otra con el fin de realizar
sus propósitos. En esta manera los actos pecaminosos de los hombres
llegan a ser los actos santos de Dios. Por ejemplo, los hermanos de José
pecaron al venderlo como un esclavo, pero debido al gobierno
providencial, él pudo decir y les dijo a sus hermanos: "Así pues, no
me enviasteis vosotros acá, sino Dios, que me ha puesto por padre de
Faraón, y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra
de Egipto" (Génesis 45:8). Lo que hizo del acto de ellos un acto
pecaminoso fue su motivo. José dijo a ellos otra vez: "Vosotros
pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó á bien, para hacer lo que
vemos hoy, para mantener en vida á mucho pueblo" (Génesis 50:20).
La providencia es
determinativa
Dios determina el alcance de
los límites de las pasiones pecaminosas de sus criaturas y la medida en
que estas afectan. Dios marcó los límites hasta dónde Satanás podría
llegar afligiendo a Job. "Y dijo Jehová á Satán: He aquí, todo lo que
tiene está en tu mano: solamente no pongas tu mano sobre él. Y salióse
Satán de delante de Jehová" (Job 1:12). Y con respecto al segundo
desafío de Satanás acerca de Job, Dios dijo: "He aquí, él está en tu
mano; mas guarda su vida" (Job 2:6). Esto ilustra lo que tenemos en el
N.T.: "...Fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que
podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida,
para que podáis aguantar" (1 Corintios 10:13).
El objetivo divino
¿ Cuál es el propósito u
objetivo divino en su administración? ¿Con qué fin está Dios gobernando
este mundo? ¿Para el placer y beneficio de quién está siendo gobernado
este mundo? ¿Cuál será el resultado final y manifiesto del gobierno de
Dios?
Negativamente:
-
El objetivo en la
providencia divina no es agradar o beneficiar al diablo. Si tomamos
una perspectiva descuidada de lo que está ocurriendo en este mundo,
podríamos pensar que Dios está dando rienda suelta al diablo; que su
política hacia el diablo es una de apaciguamiento. El diablo parece
tener gran cantidad de poder. Pedro lo compara a un león en busca de
presa. El parece estar disfrutando de mucho éxito. Pero considerando
su fin posterior, será visto que Dios no está gobernando para su
placer ni beneficio. Vaya a una granja y vea el corral de engorda de
los cerdos. Podría parecer que toda la granja está gobernada para el
beneficio de estos animales. Ellos no tienen nada que hacer sino comer
y descansar, tienen todo lo que un cerdo pudiera desear. Pero siga a
estos mismos cerdos al matadero y su perspectiva será corregida.
-
Tampoco el mundo está
siendo gobernado para el bien de la humanidad como tal. Dios está
haciendo que todas las cosas obren para el bien de Su pueblo, pero no
por amor de la humanidad como un todo. Consideremos algunos hechos:
Millones de personas están naciendo en la pobreza, viven en la
miseria, mueren en la miseria, y pasarán la eternidad en la miseria
del infierno. Y otra vez: Millones están naciendo en pecado, viven en
pecado, mueren en pecado, y pasarán la eternidad en el infierno de
pecado. Somos completamente honestos al confesar que si Dios está
gobernando este mundo para el bien de la humanidad, entonces El ha
fracasado en forma colosal. Piense en los millones de jóvenes que han
perecido bajo las armas, no por su propia elección, sino debido a
circunstancias más allá de su control. El objetivo de Dios no es la
felicidad humana. Si así fuera, no habría ciudades bombardeadas y
quemadas; no habría mujeres gimiendo, ni niños llorando y muriendo de
hambre, ni hombres sangrando y muriendo en miles de campos de batalla.
Positivamente:
-
Dios está gobernando el
mundo para el más alto bien; para el más grande y noble propósito.
¿Cuál es ese altísimo bien? ¿Cuál es el más grande y nobilísimo
propósito posible? ¿Cuál es la cosa más importante en el universo?
¿Quién es el más importante ser en el universo? Estas preguntas nos
ubicarán y nos pondrán en la senda correcta para responder nuestra
cuestión o búsqueda del objetivo divino.
-
El más alto bien no es el
placer y beneficio del diablo. El es el enemigo de Dios y del bien.
El no es la persona más importante, y su bienestar no es ni siquiera
parte del propósito divino.
-
El más alto bien no es el
bienestar de la raza humana. El hombre es la cúspide de la creación,
pero al compararlo con Dios, todos los habitantes de la tierra son
considerados como nada (Dan. 4:35). Pablo, hablando de sí mismo y de
Apolos como coadjutores (siervos, colaboradores) de Dios, confesó
igualmente que ellos eran nada (1Cor. 3:7).
-
El sumo bien, el más
grande propósito posible en el gobierno divino es la gloria de Dios.
Podemos llegar a esta conclusión siguiendo dos líneas de acceso:
Primero, el deber del hombre, y segundo, el testimonio de las
Escrituras.
i.
El deber principal del hombre debe ser el mismo como el propósito
divino. Lo que Dios demanda del hombre es igual a lo que El mismo busca
en su gobierno. Dios no podría requerir una cosa del hombre y perseguir
otra meta o propósito en su administración. Una ilustración: Nuestro
gobierno demanda de sus ciudadanos un gran esfuerzo para la victoria en
esta guerra, y lo que el gobierno demanda de sus súbditos, es
exactamente lo que el gobierno tiene como objetivo, es decir, obtener la
victoria en la guerra. Ahora, el principal deber del hombre es
glorificar a Dios. "Si pues coméis, ó bebéis, ó hacéis otra cosa,
haced lo todo á gloria de Dios"(1 Corintios 10:31). Vea también Col.
3:23, 1Cor. 6:20. Debemos poner primero a Dios en nuestras oraciones; Su
gloria está antes que nuestras necesidades (Mat. 6:9).
ii.
Las
Escrituras declaran que el propósito divino en el gobierno del mundo es
la gloria de Dios. Apocalipsis 4:11 nos dice que todas las cosas existen
para el agrado de Dios. Romanos 11:36 nos presenta esta verdad en un
maravilloso lenguaje: "Porque de él, y por él, y para él, son todas
las cosas. A él sea gloria por siglos. Amén". La traducción Weymouth
dice: "Porque todo procede de El, y existe por El y para El. ¡A El sea
la gloria para siempre! Amén". El Dr. A. Robertson en su obra Imágenes
Verbales en el Nuevo Testamento dice: "Mediante estas tres preposiciones
Pablo atribuye el universo (ta panta ) con todos los fenómenos de
creación, redención y providencia a Dios como la fuente (ex ), el
agente (di ) y la meta (eis )". También menciona que
Alford califica esta doxología de los versículos 33 a 36 como "el más
sublime comentario existente incluso en las páginas de la inspiración
misma".
Dios es la única y sola persona en el universo que tiene el derecho de
actuar para Su propia gloria. Su gloria es la norma de todas Sus
acciones, y Su gloria es la norma para la conducta humana. Sí, el
principal deber del hombre es glorificar a Dios y disfrutar de El para
siempre. La salvación no es primariamente para nuestro bien, sino para
Su gloria. En Efesios 1:5 leemos: "Habiéndonos predestinado para ser
adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo, según el puro afecto de su
voluntad; para alabanza de la gloria de su gracia". Y en Efesios
1:11 dice: "En él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo
sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas
según el consejo de su voluntad, para que seamos para alabanza de su
gloria". Dios está salvando pecadores, los cuales El exhibirá como
trofeos de Su gracia ante los ojos de todo el universo, en las edades
por venir (Ef. 2:7).
Si el escritor conoce su corazón del todo, hay dos cosas con las cuales
el está eminentemente satisfecho. Primero, el está satisfecho con lo que
Jesucristo hizo en el Calvario, cuando El quitó la culpa de nuestros
pecados por el sacrificio de sí mismo. Estamos satisfechos con esto
porque creemos que Dios fue satisfecho con ello. No afirmamos otra
teoría de la expiación salvo la de la "satisfacción completa", no
importa el nombre por el cual ella pudiera ser llamada. (Nota del
traductor: Hoy en día muchos teólogos niegan que Cristo haya muerto
para satisfacer las demandas de la ley de Dios en contra del pecado.)
Segundo, Estamos satisfechos con la providencia de Dios en nuestras
vidas. El camino no ha sido siempre claro ni placentero, pero creemos
que Su camino ha sido benéfico para nosotros.
Dios tiene la llave de
todo lo desconocido,
y yo estoy feliz,
y yo estoy feliz.
Si otras manos tuvieran la
llave,
o si El me la confiara a
mí,
yo estaría triste,
yo estaría triste.
¿Qué si los cuidados de
mañana se presentaran ahora
sin su descanso,
sin su descanso?
Yo preferiría que El
abriera el día,
y, como las horas giraran,
decir,
Su voluntad es mejor,
Su voluntad es mejor.
Lo borroso de mi visión
me hace seguro,
me hace seguro.
Porque andando a tientas
en mi brumoso camino,
Yo siento Su mano; escucho
Su voz decir,
mi socorro es seguro,
mi socorro es seguro.
No puedo leer Su plan
futuro,
pero esto Yo sé,
pero esto yo sé;
Tengo la sonrisa de Su
rostro,
y todo el refugio de Su
gracia,
mientras estoy aquí abajo,
mientras estoy aquí abajo.
Esto es suficiente, esto
cubre toda mi necesidad,
y así descanso,
y así descanso;
Porque, donde yo no puedo,
El puede ver,
y en Su cuidado a salvo
estaré,
para siempre bendito,
para siempre bendito. |