LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO
A LOS FILIPENSES

Porque por gracia sois salvos

Búsqueda personalizada
Página principal

Página Principal
Regresar al listado de Filipenses
Regresar al listado de La Epístola del Apóstol San Pablo a los Filipenses
Locations of visitors to this page

Texto Bíblico
Referencias

Salutación

Filipenses 1.1-2

1  Pablo y Timoteo,  siervos de Jesucristo,  a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, (Hch. 16.12) con los obispos y diáconos:

2  Gracia y paz a vosotros,  de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Filipenses 1.1  Hch. 16.12 y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio.

Texto Bíblico
Referencias

Oración de Pablo por los creyentes

Filipenses 1.3-11

3  Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros,

4  siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros,

5  por vuestra comunión en el evangelio,  desde el primer día hasta ahora;

6  estando persuadido de esto,  que el que comenzó en vosotros la buena obra,  la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

7  como me es justo sentir esto de todos vosotros,  por cuanto os tengo en el corazón;  y en mis prisiones,  y en la defensa y confirmación del evangelio,  todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia.

8  Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo.

9  Y esto pido en oración,  que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento,

10  para que aprobéis lo mejor,  a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo,

11  llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo,  para gloria y alabanza de Dios.

Texto Bíblico
Referencias

Para mi el vivir es Cristo

Filipenses 1.12-30

12  Quiero que sepáis,  hermanos,  que las cosas que me han sucedido,  han redundado más bien para el progreso del evangelio,

13  de tal manera que mis prisiones (Hch. 28.30) se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio,  y a todos los demás.

14  Y la mayoría de los hermanos,  cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones,  se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor.

15  Algunos,  a la verdad,  predican a Cristo por envidia y contienda;  pero otros de buena voluntad.

16  Los unos anuncian a Cristo por contención,  no sinceramente,  pensando añadir aflicción a mis prisiones;

17  pero los otros por amor,  sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio.

18  ¿Qué,  pues?  Que no obstante,  de todas maneras,  o por pretexto o por verdad,  Cristo es anunciado;  y en esto me gozo,  y me gozaré aún.

19  Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo,  esto resultará en mi liberación,

20  conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado;  antes bien con toda confianza,  como siempre,  ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo,  o por vida o por muerte.

21  Porque para mí el vivir es Cristo,  y el morir es ganancia.

22  Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra,  no sé entonces qué escoger.

23  Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho,  teniendo deseo de partir y estar con Cristo,  lo cual es muchísimo mejor;

24  pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.

25  Y confiado en esto,  sé que quedaré,  que aún permaneceré con todos vosotros,  para vuestro provecho y gozo de la fe,

26  para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia otra vez entre vosotros.

27  Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo,  para que o sea que vaya a veros,  o que esté ausente,  oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu,  combatiendo unánimes por la fe del evangelio,

28  y en nada intimidados por los que se oponen,  que para ellos ciertamente es indicio de perdición,  mas para vosotros de salvación;  y esto de Dios.

29  Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo,  no sólo que creáis en él,  sino también que padezcáis por él,

30  teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, (Hch. 16.19-40) y ahora oís que hay en mí.

Filipenses 1.13 Hch. 28.30 Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada,  y recibía a todos los que a él venían

Filipenses 1.30 Hch. 16.19-40 19  Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia,  prendieron a Pablo y a Silas,  y los trajeron al foro,  ante las autoridades; 20  y presentándolos a los magistrados,  dijeron:  Estos hombres,  siendo judíos,  alborotan nuestra ciudad, 21  y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer,  pues somos romanos. 22  Y se agolpó el pueblo contra ellos;  y los magistrados,  rasgándoles las ropas,  ordenaron azotarles con varas. 23  Después de haberles azotado mucho,  los echaron en la cárcel,  mandando al carcelero que los guardase con seguridad. 24  El cual,  recibido este mandato,  los metió en el calabozo de más adentro,  y les aseguró los pies en el cepo. 25  Pero a medianoche,  orando Pablo y Silas,  cantaban himnos a Dios;  y los presos los oían. 26  Entonces sobrevino de repente un gran terremoto,  de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían;  y al instante se abrieron todas las puertas,  y las cadenas de todos se soltaron. 27  Despertando el carcelero,  y viendo abiertas las puertas de la cárcel,  sacó la espada y se iba a matar,  pensando que los presos habían huido. 28  Mas Pablo clamó a gran voz,  diciendo: No te hagas ningún mal,  pues todos estamos aquí. 29  El entonces,  pidiendo luz,  se precipitó adentro,  y temblando,  se postró a los pies de Pablo y de Silas; 30  y sacándolos,  les dijo: Señores,  ¿qué debo hacer para ser salvo? 31  Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo,  y serás salvo,  tú y tu casa. 32  Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.

33  Y él,  tomándolos en aquella misma hora de la noche,  les lavó las heridas;  y en seguida se bautizó él con todos los suyos. 34  Y llevándolos a su casa,  les puso la mesa;  y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios. 35  Cuando fue de día,  los magistrados enviaron alguaciles a decir: Suelta a aquellos hombres. 36  Y el carcelero hizo saber estas palabras a Pablo: Los magistrados han mandado a decir que se os suelte;  así que ahora salid,  y marchaos en paz. 37  Pero Pablo les dijo: Después de azotarnos públicamente sin sentencia judicial,  siendo ciudadanos romanos,  nos echaron en la cárcel,  ¿y ahora nos echan encubiertamente?  No,  por cierto,  sino vengan ellos mismos a sacarnos. 38  Y los alguaciles hicieron saber estas palabras a los magistrados,  los cuales tuvieron miedo al oír que eran romanos. 39  Y viniendo,  les rogaron;  y sacándolos,  les pidieron que salieran de la ciudad. 40  Entonces,  saliendo de la cárcel,  entraron en casa de Lidia,  y habiendo visto a los hermanos,  los consolaron,  y se fueron.

El Texto Bíblico esta siendo transcrito por:

Martha Iñiguez Moreno
de La Biblia Devocional de Estudio
Reina Valera Revisión 1960
de La Liga bíblica

Los Textos Paralelos y las Referencias están tomados de:

La Santa Biblia
Reina-Valera (1960)
e-Sword
Versión 7.6.1
Copyright 200-2005
Rick Meyers
All Right reserved worldwide
E-Sword is given freely to all
To learn more visit:
www.e-sword.net/support.html
e-sword is a registered trademark of Rick

 

Ministerio 100% bíblico
Hacemos traducciones cristianas del Inglés - Español - Inglés
Consulta nuestro índice de libros que podemos traducir para tí.
Tenemos obras cristianas desde el siglo XV en formato electrónico.

"Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos." (2 Timoteo 2:1; 4:3-4)

Este sitio está siendo desarrollado por:
Martha Iñiguez Moreno
Por favor, haga llegar cualquier comentario sobre el mismo a:

lady59cat@yahoo.com.mx


Ladycat