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Capítulo 2 Son uno en sustancia, poder y eternidad. Cada uno es enteramente Dios, pero a la vez Dios es uno e indivisible (Ex. 3.14; Jn. 14.11; 1 Co. 8.6) El Padre no es de nadie, ni es engendrado ni procedente de nadie; el Hijo es engendrado al eterno del Padre (Jn. 1.14,18), y el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo (Jn. 15.26; Ga. 4.6) Estas tres personas divinas, siendo un solo Dios eterno, indivisible en su naturaleza y ser, son distinguidos en las Escrituras por sus relaciones personales dentro de la divinidad, y por la variedad de obras que efectúan. Su unidad triple (es decir, la Trinidad) es la base esencial de nuestra comunión con Dios y del consuelo que recibimos de nuestra confianza en El. 1Jn. 5:7 Porque tres son los que dan testimonio
en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son
uno. Ex. 3:14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así
dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros. Jn. 1:14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y
vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia
y de verdad. Jn. 15:26 Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré
del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará
testimonio acerca de mí. Las citas son tomadas de: |
Capítulo II Hay una sola esencia divina subsistiendo en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios es Tri-uno, tres en uno. A principios del siglo IV, un joven teólogo llamado Atanasio formuló la afirmación que fue incorporada en el Credo Niceno: "Adoramos a un Dios en trinidad y una trinidad en unidad, ni confundimos las personas ni dividimos la sustancia". Esta es una afirmación extraordinaria, profunda en su claridad y simplicidad. Dios tiene tres modelos de existencia, tres centros de conciencia
personal. 1. Cristo es el órgano de la revelación externa, el
Espíritu es el órgano de la revelación interna. Tal como un hombre sin la Biblia nunca ha descubierto al único Dios verdadero, sin la Biblia tampoco descubrirá una trinidad de personas en la Deidad. La tri-unidad es inescrutable para la razón humana, y no existe una prueba racional de ella. La Biblia nos muestra las matemáticas celestiales y a ellas iremos para probar la Tri-unidad de Dios:
La Tri-Unidad reflejada en la creación Mientras que no hay nada en la creación para explicar o dar cuenta de la tri-unidad de Dios, la tri-unidad explica la creación. Este es un tri-universo, una creación de tres en uno. Uno de los verdaderamente grandes libros de nuestros días es aquel libro titulado "Los secretos de Universo" por Nathan R. Wood. en este extraordinario libro el autor muestra que el universo es lo que es, debido a que fue creado por Dios Tri-uno. Primero muestra que el universo físico o exterior es una tri-unidad. las cosas básicas son espacio, materia y tiempo, tres modos de existencia y como Dios cada una es un todo. Y cada una de estas cosas básicas es una tri-unidad. El espacio tiene tres dimensiones: largura, anchura y altura. Cada una es el todo del espacio y aún así hay tres dimensiones distintas. La materia está compuesta de tres cosas: Energía, movimiento, fenómenos; tres modos de existencia, distintos y todavía uno, y cada uno es un todo. Y como el tiempo del universo tiene tres cabos absolutos: pasado, presente, futuro; distintos y todavía cada uno es el todo. Todo el tiempo es o ha sido futuro, el futuro lo incluye todo. Todo el tiempo es, ha sido o será presente. Y todo el tiempo es o será pasado. Luego, el autor toma el alma o lo que él llama el universo interior, y muestra que el alma del hombres es una tri-unidad, esto es, tres modos de existencia. El los llama natural, personal, personalidad; distintos y todavía cada uno es el todo del alma; tres en uno y uno en tres. y aquí el autor muestra como el hombre como un alma, refleja al Trino Dios en una manera que la creación física no lo hace. El hace que Dios sea la llave que abre el misterio. En una forma resumida, el autor dice que: "La estructura del universo, la naturaleza del espacio, de la material, del tiempo, de la vida humana, atestiguan la Trinidad. Ellos reflejan la Trinidad. Ellos requieren la existencia de la Trinidad. La Trinidad les explica a ellos". El autor choca con la teoría de la relatividad de Einstein con el argumento de la cuarta dimensión en el proverbio del sombrero aplastado. La diferencia entre Einstein y Wood es la diferencia entre el ateo y el creyente acercándose al secreto del universo. La gracia en la Trinidad
Las tres personas de la Divinidad están igualmente inclinadas y llenas de gracia hacia los pecadores. La gracia del Padre, del hijo y del Espíritu Santo son igual en grado y extensión, pero distintas en su operación y administración.
Salmos 85.10 La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron.
Jn.10.11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. La Santidad de la Trinidad La santidad pertenece por igual a las tres personas de la divinidad; ellas participan de la misma común e indivisible naturaleza. El Espíritu es generalmente llamado el Espíritu Santo. Nuestro Señor Jesucristo se dirige al Padre bajo el atractivo título "Santo Padre" (Jn. 17.11). El Señor Jesucristo es llamado tan solo en el libro de Isaías por más de 30 veces como "el Santo de Israel". El demonio mismo le dijo "Se quién eres, el Santo de Dios" (Marcos 1.24). El Espíritu Santo es el autor de la santidad en los hombres. El hombre, en su estado natural y caído, está moralmente en un estado caótico; su entendimiento está entenebrecido y él está espiritualmente deformado y feo. El Espíritu Santo es la persona Divina que restaura al hombre caído, trayendo orden y belleza donde había caos; El disipa las tinieblas y difunde luz espiritual por medio del evangelio. El hombre salvo debe ser agradecido al bendito Espíritu Santo por toda la luz que tiene acerca de las cosas espirituales. |
Visita: www.sanadoctrina.org.mx
"Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos." (2 Timoteo 2:1; 4:3-4)
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Martha Iñiguez Moreno
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